Oraciones fúnebres en ausencia se celebraron hoy por el periodista saudita Jamal Khashoggi, asesinado el mes pasado, en mezquitas en las ciudades turcas de Estambul, Medina y La Meca, así como en urbes de otros países.

Miles de personas se sumaron en oración este viernes en la Gran Mezquita de La Meca, la Mezquita del Profeta en Medina, ésta ciudad natal de Khashoggi, y en la Mezquita Fatih de Estambul, a la cual asistieron numerosos activistas y figuras políticas que pidieron unidad y justicia para el periodista.

Khashoggi, quien fue un fuerte crítico del gobierno de Arabia Saudita y colaborador del diario The Washington Post, fue asesinado dentro del consulado saudita en Estambul el pasado 2 de octubre, sin que hasta ahora su cuerpo haya sido localizado, aunque informes sugieren que fue disuelto con químicos.

Ankara denunció el asesinato del periodista y emprendió una investigación, mientras que Riad negó tener conocimiento de ello hasta tres semanas después en que admitió que Khashoggi murió en “una pelea” en el consulado e informó que arrestó a 15 personas que estuvieron ese día en el inmueble.

Las investigaciones continúan en curso, sin embargo el cuerpo del columnista saudita nunca fue hallado y la policía turca dio por terminada la búsqueda en medio de informes de que el cadáver habría sido desmembrado y posteriormente disuelto.

En las oraciones de este viernes, los imanes en las mezquitas no pronunciaron el nombre de Khashoggi, pero pidieron por él y recitaron versos del Corán, aunque en Estambul los amigos del periodista expresaron elogios, de acuerdo con reportes del periódico turco Daily Sabah.

Cientos de personas también participaron en oraciones fúnebres por Khashoggi en mezquitas en otros países como Indonesia y Reino Unido, donde los imanes sí mencionaron su nombre y describieron su asesinato como “muy injusto”, por lo que pidieron el perdón de sus pecados y que se haga justicia.

A partir de este viernes y hasta el próximo domingo, la familia del periodista aceptará condolencias en su residencia en la ciudad de Jeddah.

Durante semanas, la familia de Khashoggi ha instado a las autoridades sauditas y turcas a hallar sus restos y entregarlos para un entierro, pero dicen desconocer su paradero, por lo que la decisión de conducir oraciones funerarias este viernes sería una señal de que esperan no recuperarlo.

La tradición islámica otorga una gran importancia al manejo adecuado de los muertos, lo que exige un rápido entierro, por lo que la revelación de que el cuerpo de Khashoggi fue desmembrado ha resultado particularmente perturbadora para los musulmanes.