Venezuela afronta una crisis sanitaria “devastadora” por el colapso de su sistema público de salud, señaló la organización Human Rights Watch (HRW), que advirtió que esta situación se está agravando con la proliferación de enfermedades infecciosas y complicaciones.

“La combinación de un fallido sistema de salud y la escasez generalizada de alimentos han provocado una catástrofe humanitaria que solo irá a peor si no se aborda con urgencia”, sostuvo la experta Shannon Doocy, profesora asociada de la Escuela de Salud Pública Bloomberg en la Universidad de Johns Hopkins.

Varios investigadores de la ONG, junto a especialistas del Centro de Salud Humanitaria de dicha universidad, viajaron a las fronteras de Venezuela con Colombia y Brasil para evaluar el alcance de la crisis y conocer el testimonio de las personas que están huyendo del país.

Los hallazgos se enfocaron en un drástico repunte en los casos de malaria y tuberculosis, brotes de enfermedades como sarampión y difteria, y escasez de un tratamiento antirretroviral para personas con VIH.

Un factor que está agravando la situación es el aumento de desnutrición que incrementa la proliferación de enfermedades infecciosas y complicaciones, señaló HRW.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos de malaria han pasado de 36 mil en 2009 a más de 406 mil en 2017; mientras que los diagnósticos de tuberculosis se han incrementado de seis mil en 2014 a siete mil 800 en 2016, cuando la tasa de incidencia fue de 32.4 por cada 100.000 personas, la más alta en el país en 40 años.

La falta de provisiones de medicamentos y vacunas ha afectado tratamientos como el del VIH, ya que el 87 por ciento de las más de 79 mil personas registradas por ser portadoras del virus no están recibiendo medicación antirretroviral.

La escasez en vacunas también ha ocasionado el regreso de dos enfermedades que se consideraban extinguidas: la difteria y el sarampión, de las que no se conocían registros recientes hasta 2015.

Human Rights Watch menciona los altos niveles de malnutrición como el principal factor que ha originado el agravamiento de la mayoría de enfermedades.

En su informe, la organización internacional defensora de los derechos humanos criticó la reacción del gobierno del presidente Nicolás Maduro al negar la situación y no afrontarla “urgentemente”.