Cientos de refugiados rohingya se manifestaron hoy en Bangladesh en protesta contra los planes del gobierno de repatriarlos a Myanmar, de donde más de 700 mil musulmanes de la esa etnia huyeron a causa de la violencia y persecución por parte del ejército.

Bangladesh había iniciado los preparativos para repatriar a uno grupo inicial de más de dos mil 200 rohingya a Myanmar (antes Birmania) este jueves, conforme a un plan acordado entre los dos países, pero a última hora suspendió la repatriación al no encontrar ningún voluntario para regresar a territorio birmano.

“No nos iremos”, coreó el alrededor de mil refugiados rohingya en el campamento de Unchiprang, uno de los asentamientos de refugiados más grandes, cerca la ciudad bengali de Cox's Bazar.

Algunos manifestantes portaron pancartas en las que leía “queremos justicia” y “nunca regresaremos a Myanmar sin nuestra ciudadanía”.

El gobierno bengalí suspendió este jueves el proceso de repatriación, al no recibir ningún voluntario para regresar a su país del que huyeron de la violencia en 2017, informó el comisionado para la Ayuda y Repatriación de Refugiados de Bangladesh, Abu Kalam, en conferencia de prensa en Cox's Bazar.

Myanmar y Bangladesh acordaron en octubre pasado repatriar a partir de este jueves a los primeros dos mil 251 de los más de 700 mil rohingya llegados a suelo bengalí desde agosto de 2017, un proceso que se prolongará durante unas dos semanas, con el traslado de unas 150 personas al día.

Hace tres días, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Michelle Bachelet, exhortó a Bangladesh a suspender la repatriación de los más de dos mil 220 refugiados rohingya, al considerar que los traslados irían contra las leyes internacionales y pondrían en riesgo sus vidas y libertades.

El éxodo de los rohingya comenzó el 25 de agosto de 2017, cuando un grupo rebelde esta minoría musulmana atacó puestos gubernamentales en el oeste del país, provocando una desproporcionada respuesta del Ejército birmano.