El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil pidió a un grupo de empresas que explique a las autoridades judiciales si prestó servicios o no a la campaña del presidente electo, Jair Bolsonaro, en cuyas cuentas electorales fueron encontradas dos docenas de “inconsistencias”.

El juez Luis Roberto Barroso, magistrado del TSE y de la Corte Suprema, dio tres días de plazo para que siete empresas expliquen por qué cancelaron o substituyeron facturas ya emitidas a la campaña de Bolsonaro.

Entre las siete compañías contactadas por la justicia figuran AM4 Brasil Inteligencia Digital, agencia que diseñó la estrategia de comunicación de la campaña y que está en el centro de la polémica por el uso masivo de mensajes por Whatsapp contra Fernando Haddad, contrincante electoral de Bolsonaro, en un servicio al parecer pagado por empresarios brasileños.

Presentadas la semana pasada a la justicia electoral, las cuentas de Bolsonaro en los comicios de octubre pasado fueron objeto de un informe por parte de los técnicos del TSE que hallaron hasta 23 irregularidades que ahora el futuro presidente deberá explicar.

La asesoría de cuentas electorales y partidarias del TSE informó que hubo un incumplimiento de los plazos para informar de ingresos y gastos, inconsistencias entre datos informados por la campaña y los registrados en órganos oficiales, y la recepción de donaciones de fuentes vetadas.

En un país azotado por la corrupción, las donaciones ilegales y fruto de coimas, la prestación de cuentas ante la justicia electoral es un paso obligatorio para los candidatos en Brasil.

Con una recaudación algo superior al millón de dólares y unos gastos cercanos a los 600 mil dólares, Bolsonaro fue electo presidente de Brasil con el 55 por ciento de los votos en las elecciones del 28 de octubre pasado.

El TSE debe validar las cuentas de campaña antes que Bolsonaro sea habilitado, el 10 de diciembre próximo, y a ser investido presidente el 1 de enero de 2019.