El condado de Palm Beach, Florida, aún está muy atrasado para terminar el recuento de votos de las elecciones para gobernador y el Senado y podría extenderse más allá del plazo para entregar resultados, fijado para la tarde de mañana jueves.

"Hacemos todo lo humano posible para terminar a tiempo", dijo este miércoles la supervisora de elecciones de Palm Beach, Susan Bucher.

El condado de Palm Beach, el tercero más grande del estado, se ha convertido en uno de los lugares con mayor problema en el recuento de votos, mientras los otros esperan terminar su recuento a tiempo, incluso el condado de Broward, que ha estado plagado por otros problemas.

Las máquinas de conteo de votos de Palm Beach presentaron problemas mecánicos por sobrecalentamiento el martes, por lo que tuvieron que ser reparadas, pero comenzaron a trabajar anoche.

En las contiendas indefinidas, el gobernador republicano Rick Scott aventaja en su lucha por un asiento en el Senado federal. Tiene 50.1 por ciento, contra 49.9 del senador demócrata Bill Nelson, lo que representa 12 mil 562 votos.

La ley estatal requiere un recuento automático cuando el margen es inferior a 0.5 puntos porcentuales.

En tanto, en la batalla para gobernador de Florida el exrepresentante republicano Ron DeSantis está delante del alcalde demócrata de Tallahassee, Andrew Gillum, con apenas 0.41 puntos porcentuales.

Scott y Nelson han estado enfrascados en un lucha verbal durante el recuento desde el día de las elecciones.

Scott anunció el miércoles a través de su abogado que se "recusa" de la Comisión de Escrutinio de Elecciones, un panel de tres miembros que certifica los resultados electorales. El panel está programado para reunirse el próximo martes.

Scott había enfrentado una creciente presión para retirarse del proceso. El martes, el líder de la minoría del Senado federal, Chuck Schumer y Nelson le pidieron que se recusara de cualquier posición de supervisión relacionada con el recuento, al argumentar que "no se puede confiar en que Scott sea un árbitro neutral y justo".

"Me abstuve de certificar los resultados en la Comisión en 2014 y lo haré de nuevo este año. Ésto no es nada nuevo", dijo Scott, al señalar que Nelson está "confundido", pues aseguró que él no tiene "ningún rol en la supervisión del recuento en curso".

Tanto Scott como el presidente Donald Trump acusaron a los demócratas de intentar "robar" la elección, y ambos han hecho afirmaciones sin fundamento de que podría haber un fraude generalizado en los condados de tendencia demócrata.

Por el contrario, observadores electorales y la policía han dicho que hasta el momento no hay evidencia de fraude generalizado ni de votos falsos en el estado.