Bar Green Mill, ícono del jazz y la mafia de Chicago

El anuncio verde y brillante que se encuentra en la esquina de Lawrence y Broadway resalta las palabras “Green Mill”, que por más de cien años ha iluminado la entrada del icónico bar que ha sido...

El anuncio verde y brillante que se encuentra en la esquina de Lawrence y Broadway resalta las palabras “Green Mill”, que por más de cien años ha iluminado la entrada del icónico bar que ha sido pieza clave para el jazz y la mafia italiana en la ciudad de los vientos.

El pequeño recinto, que alguna vez perteneció, en parte, a Jack “Machine Gun” McGun, mano derecha de Al Capone, además de tener siempre un lugar reservado para el jefe de la mafia, sirvió para el contrabando de alcohol durante los tiempos de la prohibición, usándolo para introducir esta bebida a través de túneles, comenta el bartender “Dee”, quien conoce diversas historias de la mafia.

Como aquella en la que los dueños, los hermanos Chamales, solicitaron a McGun, que evitara que el cantante estrella, Joseph Lewis, dejara de trabajar en el recinto y abriera su propio local, lo que afectaría el comercio de Green Mill.

El hecho culminó con una visita no deseada del mafioso al apartamento del cantante, a quien le cortó la lengua, la garganta y la cara, impidiéndole cantar por 10 años y regresara al icónico bar a realizar comedia.

El bar que aún conserva las mismas decoraciones que poseía desde 1930, década en la que fue reconstruido debido a un incendio en el que sólo se salvó el teatro “Uptown”, ubicado a sus espaldas, ha sido también un impulso para grande músicos de jazz, como Kurt Elling, señala el bartender.

Desde su inauguración en 1907, cuando todavía se llamaba “Pop Morse’s Roadhuse”, nombres como Von Freeman, Franz Jackson, Wilbur Campbell, Eric Alexander, Orbert Davis, Billie Holiday e, incluso, Al Jolson han mostrado su arte frente a la audiencia del bar, por lo que hoy en día cualquier músico de jazz sueña con tocar en este recinto.

“Tocar en el Green Mill no es sólo entretener a la audiencia, es todo el ambiente que se genera, cuando los presentes forman parte de la música y de la historia que lo ha marcado”, indica el músico Frank Rosaly a Notimex.

Mantener esta atmósfera de jazz clásico y regresar a los años de mayor gloria para el Green Mill es lo que intenta el actual dueño, Dave Jemilo, dice el músico y añade que el recinto es un “templo” para todo aquel apasionado a este genero de música, ya que es una lucha constante de no perder la identidad de esta.

A pesar de que el jazz comenzó siendo la voz de aquellas injusticias que sufrían sus creadores, hoy en día una gran parte ha perdido ese mensaje que se transmitía a través de la sinfonía; sin embargo, ha permitido que nuevas generaciones vean estas canciones como “piezas de museo” y se entiendan las situaciones que se vivían en Estados Unidos en ese entonces, explica Rosaly.

Como la iniciativa Dave Jemilo de mantener este recinto para conservar el jazz clásico, como la historia que rodea al vecindario de “Uptown”, el actual alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, busca rescatar esta zona artística y promover la restauración de todos los lugares que formaron una parte importante para la historia de Chicago, destaca "Dee".

Finalmente, el barteneder refiere que el dueño del Green Mill planea reabrir el cabaret que se encontraba conectado a este bar de jazz, por lo que espera que dentro de un año se pueda disfrutar de este sitio, el cual promete ser fiel a lo que ofrecía en la época de Al Capone.