Maduro configuró las instituciones para cimentarse en el poder

Un grupo de abogados afirmó que en cinco años el gobierno ha fortalecido la instauración de un sistema totalitario en Venezuela, en donde desde 2013 el presidente Nicolás Maduro inició las maniobras...

Un grupo de abogados afirmó que en cinco años el gobierno ha fortalecido la instauración de un sistema totalitario en Venezuela, en donde desde 2013 el presidente Nicolás Maduro inició las maniobras para consolidar el objetivo de su antecesor: perpetuarse en el poder.

El próximo 10 de enero se inicia un nuevo período constitucional del mandatario, cuya legitimidad es cuestionada.

Maduro espera llegar a esa fecha y gobernar hasta 2025, en donde el gobierno junto con las instituciones del Estado han trazado un camino libre de obstáculos y de opositores que desencadenó en unas elecciones presidenciales adelantadas, en las que resultó reelegido, a pesar de las denuncias de irregularidades y del mayor porcentaje de abstención en la historia.

Para los abogados Ali Daniels, director de la ONG Acceso a la Justicia; José Vicente Haro, profesor de Derecho Constitucional; Marino Alvarado, coordinador de Investigaciones de Provea, y Juan Manuel Rafalli, abogado constitucionalista, el gobierno de Maduro ha continuado la política de control institucional del presidente fallecido Hugo Chávez, destacó el diario venezolano El Nacional.

Haro indicó que desde 2013 el Ejecutivo y el Legislativo fueron desmontando la Constitución de 1999 para consolidar un modelo socialista-comunista.

Explicó que en ese momento acabó la etapa de control que presidía Chávez y comenzó la construcción de una dictadura, que pasa a ser totalitaria el 5 de agosto de 2017 con la instalación de la asamblea nacional constituyente.

Desde el primer momento Maduro inició su andamiaje para cimentarse en el poder, designando y destituyendo a funcionarios que no eran de su confianza, por ejemplo, Rafael Ramírez, presidente de Pdvsa y ministro de Energía y Petróleo de Chávez, explicó Daniels.

Un año después de haber iniciado su gestión, puso en manifiesto otro de los síntomas de un gobierno totalitario: la represión y la persecución contra los opositores.

En 2014 comenzó a quitar de su camino a dirigentes de la oposición; el primero fue Leopoldo López, a quien enviaron a la cárcel a través de un juicio irregular y político, que tiempo después denunció la propia juez que lo imputó.

Con ayuda de la Fiscalía, el Tribunal Supremo de Justicia y la Contraloría, Maduro ha dejado a su contraparte política debilitada, con decenas de dirigentes perseguidos, en el exilio, presos e inhabilitados.

Al menos 101 inhabilitaciones políticas se registraron en el primer año de gobierno de Maduro, en 2014 se registraron 48 y en 2015 fueron 375 las personas inhabilitadas, 381.25 por ciento más que el año anterior.