Conmemoran 75 años de edificio que es símbolo del poder en Guatemala

Guatemala conmemora hoy el 75 aniversario del Palacio Nacional, un antiguo símbolo del poder político y emblemático edificio del país, que fue convertido en una de las máximas sedes de la cultura...

Guatemala conmemora hoy el 75 aniversario del Palacio Nacional, un antiguo símbolo del poder político y emblemático edificio del país, que fue convertido en una de las máximas sedes de la cultura nacional.

Declarado Patrimonio Cultural de la Nación, el inmueble se ubica en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala y fue mandado a construir como sede de gobierno por el general Jorge Ubico, quien gobernó el país entre 1931 y 1944. 

La obra comenzó en enero de 1939 y se inauguró el 10 de noviembre de 1943, en el cumpleaños del gobernante.

El presidente Álvaro Arzú (1996-2000) dispuso que las numerosas dependencias que funcionaban en el inmueble histórico salieran y entonces fue nombrado Palacio Nacional de la Cultura.

El Ministerio de Cultura y Deportes y la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia son las únicas oficinas del gobierno que quedaron en la casona, que es un referente de la Ciudad de Guatemala.

Conocido de manera popular como “el guacamolón”, por un peculiar color verde de la piedra importada con que fue construido, continúa como lugar de concentraciones políticas y de las protestas contra el gobierno que ocupan la explanada de la Plaza de la Constitución.

En la exsede del gobierno tienen lugar las recepciones protocolarias de jefes de Estado y de visitantes ilustres y la bienvenida de los nuevos embajadores, así como reuniones del gabinete, entre otras actividades oficiales.

El 29 de diciembre de 1996, el patio central del Palacio Nacional fue escenario de la firma de los acuerdos de paz entre el gobierno y la guerrillera Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).

El acuerdo, avalado por Naciones Unidas, puso fin a un conflicto armado interno que en 36 años causó más de 200 mil muertos y desaparecidos, un millón de desplazados y 45 mil indígenas refugiados en el sur de México, según datos oficiales.

El ahora llamado “Patio de la Paz” luce un monumento, en el que se coloca una rosa blanca, y una urna con una luz encendida de manera permanente que simbolizan el fin de la guerra fratricida y el deseo de que no se repita.

El Palacio Nacional, nombrado en noviembre de 1980 Monumento Histórico, Cultural y Artístico, está diseñado simétricamente a partir de un cuerpo central, del que se desprenden dos cuerpos laterales, cada uno de estos con tres niveles y un patio central.

Cada cuerpo tiene dos estanques rectangulares estilo mudéjar, con azulejos y surtidores de agua. El conjunto incluye un sótano y una terraza en el cuarto nivel, mientras que en las esquinas presenta cuatro torres y al centro tiene dos frontones.

Los patios están rodeados por una serie de arcos ornamentados, algunos con motivos inspirados en la arquitectura colonial de La Antigua Guatemala.

El Palacio Nacional de la Cultura se encuentra en obras de restauración desde el 2017. En la obra se invertirán 17 millones de quetzales (2.2 millones de dólares), aunque el ministro de Cultura, José Luis Chea, dijo que se necesitan 45 millones de quetzales (seis millones de dólares) para un trabajo integral.