Poner a personas en centro de políticas sociales, pide Derechos Humanos

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, demandó idéntica protección de derechos para los distintos tipos de familias y poner a las personas en...

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, demandó idéntica protección de derechos para los distintos tipos de familias y poner a las personas en el centro de las políticas sociales.

Al participar en el Congreso Internacional de Derecho Familiar, González Pérez se pronunció por dar dimensión más humanizada al derecho familiar e instituciones jurídicas.

Así como, por combatir y eliminar prejuicios y estereotipos que generan discriminación, para que personas y familias asuman que el respeto y protección de esas diferencias permiten la convivencia social pacífica y solidaria.

González Pérez afirmó que las estructuras familiares son la clave para la reconstrucción del tejido social en México, y todas ameritan idéntica protección de los derechos humanos y salvaguarda de las prerrogativas de cada uno de sus integrantes.

En el evento que se llevó a cabo en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), demandó superar la tendencia de las políticas sociales de cubrir sólo los niveles mínimos de bienestar y centrar la atención en la mejora del ingreso para poner como eje a las propias personas. 

Propuso utilizar la ley como herramienta de transformación social, dar dimensión más humanizada a la función del derecho familiar y las instituciones jurídicas, así como ser más creativos, innovadores y sensibles a las voces de los titulares de derechos.

Consideró que ello demanda combatir y eliminar prejuicios y estereotipos que generan discriminación, para que las personas y familias asuman que el respeto y protección de esas diferencias es lo que permite la convivencia social pacífica y solidaria.

Ante la difícil situación que enfrentan las familias mexicanas, el ombudsman nacional urgió hacer efectivas las leyes, los derechos económicos, sociales y culturales, impulsar la educación y combatir la pobreza, así como cumplir con los instrumentos internacionales.

Agregó que “sólo así estaremos en posibilidad de brindar a las personas y las familias la protección más amplia posible y real contra actos u omisiones que atentan o menoscaban su dignidad e integridad”.

Refirió que en México se han identificado al menos 11 tipos distintos de familias que no corresponden al modelo “tradicional”, pero que comparten necesidades comunes de protección, seguridad y formación de sus integrantes, como los hogares encabezados por madres o padres solteros.

Asimismo, las familias unipersonales, homoparentales, ensambladas, sociedades de convivencia o aquellas que carecen de núcleo, es decir, donde no existe una relación de pareja o paterno-materno-filial, pero sí otros vínculos de parentesco entre sus integrantes.

Mencionó que las autoridades del Estado mexicano tienen un papel cada vez más proactivo, que adquiere la condición de árbitro o mediador en los conflictos derivados de las relaciones familiares, contribuyendo a la igualdad entre sus integrantes y al bienestar colectivo de las familias.

“No podemos dejar de considerar que en plena era de la globalización, de las tecnologías de la información y comunicación, y de los derechos humanos, las familias aún padezcan los efectos lacerantes de pobreza, violencia, desigualdad y debilitamiento del tejido social”, concluyó.