La primera Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE), que ofreció oportunidades prometedoras para los países menos desarrollados, concluyó hoy con acuerdos de compras intencionadas de bienes y servicios por un valor de 57.83 billones de dólares.

El evento celebrado en Shanghai, que comenzó el lunes y culminó este sábado, atrajo a más de 400 mil compradores nacionales y extranjeros, quienes tuvieron la oportunidad de conocer los productos de más de tres mil 600 empresas de un total de 172 países, regiones y organizaciones internacionales.

Sun Chenghai, subdirector de la Oficina del CIIE, destacó algunos logros comerciales de la Expo, que cumplió con su objetivo de “Nueva Era, Futuro Compartido”, ya que favoreció el intercambio entre grandes, medianas y pequeñas compañías de naciones industrializadas y países menos desarrollados.

En conferencia de prensa, ofrecida la noche del sábado, Sun precisó que los acuerdos de compra de equipos inteligentes de gama alta superaron los 16.46 billones de dólares, seguidas por tratos por 12.68 billones de dólares en alimentos y productos agrícolas.

Detalló que los acuerdos en el sector automotriz alcanzaron los 11.99 billones de dólares; en equipos médicos y productos para el cuidado de la salud ascendieron a 5.76 billones de dólares; mientras que en productos electrónicos y aparatos de consumo fueron de 4.33 billones de dólares.

En prendas de vestir, accesorios y bienes de consumo se pactaron tratos por 3.37 billones de dólares, en tanto que el valor de las ofertas por servicios llegó a 3.24 billones de dólares, indicó el subdirector.

Por su parte, las compras previstas con los países socios de la iniciativa del presidente chino Xi Jinping, “Franja y Ruta de Seda”, alcanzaron los 4.72 billones de dólares, puntualizó Sun, de acuerdo con despachos de la agencia local de noticias Xinhua.

La CIIE fue la primera exhibición de importaciones a nivel mundial organizada por China, un evento que ya es considerado como una importante plataforma para la liberalización del comercio global, a fin de que todos los países alrededor del mundo obtengan beneficios mutuos que favorezcan su crecimiento.

Por ello, China extendió invitaciones a 35 de los más de 40 países menos adelantados enumerados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), incluidos Nepal, Afganistán, Bangladesh, Camboya, Etiopía, Malawi, Sudán y Madagascar, los cuales tuvieron políticas preferenciales.

A esas naciones se les exentó de la cuota de participación para que tuvieran la oportunidad de promover sus industrias como el turismo, y productos como miel, té, café, pimientos, aceite para el cabello y otros productos orgánicos, a fin de impulsar sus economías aprovechando el enorme consumo del mercado chino.

Para algunos países como Madagascar, la CIIE representó la oportunidad de buscar asociaciones chinas para que inviertan en infraestructura e instalaciones en la isla, para que ésta pueda mejorar como destino turístico.

La mejor herramienta para enfrentar la pobreza es el comercio, así que para las naciones menos desarrolladas esta exposición representó "una oportunidad de oro", dijeron los representantes de Malawi.