Alrededor de tres millones de venezolanos han huido de la crisis económica y política de su país, el mayor número desde 2015, señaló las Naciones Unidas.

El éxodo, provocado por la violencia, la hiperinflación y la escasez de alimentos y medicinas, equivale a cerca de uno de cada 12 habitantes.

La ola migratoria se ha acelerado en los últimos seis meses, según William Spindler del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que pidió un mayor esfuerzo internacional para aliviar la presión en los países vecinos.

En los países de América Latina hay cerca de 2.4 millones de refugiados y migrantes venezolanos.

El resto se encuentra distribuido en otras regiones según el informe de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

Colombia tiene el mayor número de refugiados y migrantes venezolanos, más de un millón, seguido de Perú con medio millón. En Ecuador hay más de 220 mil, en Argentina 130 mil, en Chile más de 100 mil y en Brasil 85 mil según datos de la ACNUR y la OIM.

"Los principales incrementos siguen siendo reportados en Colombia y Perú", afirmó Spindler.

A Colombia cada día llegan unos tres mil venezolanos más y el gobierno de Bogotá dice que para 2021 podría haber cuatro millones, con un coste cercano a los nueve mil millones de dólares.

Otros países centroamericanos también acogen a venezolanos, especialmente Panamá, donde residen 94 mil. Además, fuera de la región, residen al menos otros 600,000.

Venezuela atraviesa una profunda crisis política y económica aguda, con una hiperinflación que, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), alcanzará este año un millón 350 mil por ciento.

El éxodo de venezolanos que huyen de esa situación es considerado por la ONU como el movimiento de población más masivo de la historia reciente de América Latina.

El presidente venezolano Nicolás Maduro ha rechazado las cifras migratorias como "noticias falsas” destinadas a justificar una intervención extranjera en los asuntos de Venezuela.

La OIM y ACNUR dicen que el éxodo está complicando a varios países vecinos, sobre todo a Colombia.

"Los países de Latinoamérica y el Caribe han mantenido en general una encomiable política de puertas abiertas", dijo Eduardo Stein, representante especial conjunto de ACNUR-OIM para los refugiados y migrantes de Venezuela.

"No obstante, su capacidad de recepción está gravemente presionada, lo que requiere una respuesta más robusta e inmediata de la comunidad internacional”, agregó.

Los días 22 y 23 de noviembre está prevista una reunión de funcionarios gubernamentales regionales en Quito, para coordinar las labores humanitarias.