El director, actor y comediante británico de origen estadunidense Terry Gilliam indicó que pensar en trabajar en alguna serie sólo sería posible si tuviera el control total del proyecto y la libertad creativa para desarrollarlo a su manera.

De ahí que no se arrepienta por haber rechazado la propuesta de JK Rowling para trabajar en la franquicia Harry Potter.

“No me arrepiento porque creo que era un trabajo de fábrica. Creo que de la saga dos son buenas pero la única que me gustó muchísimo fue la de Alfonso Cuarón (Harry Potter y el prisionero de Azkaban) por su valor oscuro y peligroso (...) Gracias México por dar lugar de nacimiento a ese cineasta”, señaló.

En la charla que sostuvo esta tarde con el escritor y periodista mexicano Juan Villoro en el marco de la séptima edición del Festival Internacional de Cine de Los Cabos, Gilliam compartió algunas de sus experiencias a lo largo de su trayectoria profesional.

En materia de presupuestos señaló: "hay quienes dicen que ya tengo cierto reconocimiento y que conseguirlo siempre es fácil pero siempre me ponen peros con la siguiente película”.

En ese sentido sostuvo que fue eso en parte lo que hizo que tardara 25 años en concluir “The Man Who Killed Don Quixote (El hombre que mató a Don Quijote)”,  que exhibe en este encuentro fílmico y llegará a las pantallas nacionales en diciembre.

Entre anécdotas sobre cómo surgió ese proyecto, cuando leyó la novela “El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha”, de Miguel de Cervantes, y el documental sobre las desventuras del rodaje, el histrión manifestó que hubo en él cierto miedo sobre si lograría cumplir las expectativas de los espectadores.

“Me tarde muchísimo porque quería que se hiciera mucho trabajo y se mantuviera como un juego de búsqueda incansable (...) el lado negativo es que me sentía presionado por el peso de las expectativas que se tenían. No quería decepcionar a nadie y que dijeran ¿fueron 29 casi 30 años para esto?”, mencionó.

Relajado, el cineasta bromó y respondió a cada uno de los cuestionamientos que le planteaba el escritor mexicano, incluso aceptó que los presentes le externaran sus inquietudes.

Entre los temas que abordó destacó la autocensura de los cineastas. “Me preocupa la autocensura porque muchos realizadores se detienen para no ofender a alguien, eso sucede mucho en Hollywood porque se preocupan sobre si tal tema va contra el sistema, etcétera, hay miedo de que los acusen de ser ofensivos”, señaló.

El humor y la comedia en la cotidianidad, su nacionalidad británica, la sensibilidad con la que cuentan los actores y el éxito que tuvo su película “Brazil” (ganadora de dos Premios Bafta y dos nominaciones al Oscar) fueron otros de los temas de los que habló Gilliam, quien fue parte del reconocido grupo de comedia Monty Python.