La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que es constitucional el Artículo 252 del Código Penal para el Distrito Federal, que prevé la agravante de pandilla.

En sesión pública, el pleno del alto tribunal determinó que la reunión ocasional o habitual a la que se refiere dicho artículo, que establece la agravante de pandilla, no se encuentra protegida por el numeral 9 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Dicho artículo constitucional consagra el derecho de reunirse o congregarse para cualquier objeto lícito y de manera pacífica, pero no prevé el agravante de pandilla, pues su finalidad no puede proteger a quienes en conjunto acuerdan delinquir.

El empleo de la expresión “sin estar organizados con fines delictuosos” implica la falta de permanencia del grupo de personas que se reúnen con el propósito de delinquir, es decir, lo que sanciona son las reuniones ocasionales, esporádicas o no habituales para cometer un ilícito penal.

Lo que la norma comprende es el criterio temporal del consenso de voluntades y la distingue de otras figuras caracterizadas por la organización estable y duradera para la consecución de fines de naturaleza ilícita, tales como la asociación delictuosa o delincuencia organizada.

Al respecto, se considera que el aquí recurrente, sentenciado por el delito de robo en pandilla agravado, no logra desvirtuar esos razonamientos en su escrito de agravios.

Ello, porque del contenido del precepto impugnado, es imposible hacer una lectura a contrario sensu, en la cual se configure la modalidad de pandilla cuando el delito se cometa en común por tres o más personas, que se reúnen ocasional o habitualmente, pero estando organizados con fines lícitos.

La frase final del artículo impugnado “sin estar organizados con fines delictuosos”, se refiere a que no se requiere una organización previa, estable y duradera, para poder sancionar a quienes espontáneamente deciden delinquir en conjunto.

Lo anterior, para valerse de la condición de superioridad de sujetos activos, como circunstancia de comisión que la diferencia de la coautoría como forma de intervención.

La reunión ocasional a la que se refiere el Artículo 252 impugnado, como circunstancia que se actualiza de manera concomitante ante la realización de una acción delictiva, es tan ilícita como cualquier reunión fundada en una organización estable y con rasgos de permanencia.

Es el criterio temporal de la organización lo que da esencia a la modalidad de pandilla y lo que la distingue de otras posibles figuras como la asociación delictuosa o la delincuencia organizada.

Pero debe quedar claro que todas ellas comparten la característica de ser ilícitas; la primera como circunstancia que se materializa ante la producción de resultado y que determina el incremento de la sanción punitiva.

En tanto, las restantes como descripciones típicas autónomas por las que se sancionan acciones de resultado adelantado en virtud de la pertenencia al grupo delictivo.

Por ello, se confirmó la sentencia recurrida y se negó el amparo al recurrente.