Arranca temporada puesta en escena "No corran, es una provocación"

Todos los trabajos que hurgan sobre la memoria son importantes, porque con ella, creamos el presente y seremos capaces de reivindicarnos a nosotros mismos como sociedad, con esta reflexión a cargo...

Todos los trabajos que hurgan sobre la memoria son importantes, porque con ella, creamos el presente y seremos capaces de reivindicarnos a nosotros mismos como sociedad, con esta reflexión a cargo del actor y director Antonio Zúñiga arrancó la temporada de “No corran, es una provocación”.

Escenificada esta noche en el Centro Cultural Carretera 45, en esta ciudad, la obra escrita por Tania Campos Thomas y dirigida por Alexandro Guerrero, tiene como protagonista a Sócrates Amado Campos Lemus, señalado como provocador de la represión oficial y delator del Movimiento Popular Estudiantil de 1968.

La autora expone y representa de forma objetiva la historia de su familia, lo que vivió durante el movimiento estudiantil de 1968 activamente, ya que su padre fue encarcelado, torturado, estigmatizado y exiliado en Chile, y su madre, tras el 2 de octubre, fue expulsada del país.

“Sócrates Campos Lemus es el protagonista central de esta historia, tiene una visión y particular punto de vista sobre los acontecimientos del 68; en un juego muy especial, determinante acogida en el Lecumberri entre José Revueltas y Sócrates cuando fue apresado tras los hechos del 68.

“Toda la vida su padre fue cuestionado y estigmatizado como el traidor del movimiento del 68 y esta obra es tanto una reivindicación de su palabra, de su honor y vida”, dijo a Notimex uno de los actores del montaje, Antonio Zúñiga.

De acuerdo con el también director teatral, el montaje plantea un paralelismo muy concreto, a espacio temporal entre Sócrates coincidente con el escritor José Revueltas, encerrado por sus propias ideas radicales y que en aquella época resultaban de oposición.

“Ambos se encuentran, es un momento histórico poco después del 68, en esos tiempos coincidieron estando encarcelados y ahí, se da un debate de ideas; la obra indaga con preguntas y respuestas a ciertas notas y posiciones políticas, humanas y familiares de ambos personajes y donde se encuentra la dimensión histórica no solo de Revueltas, sino de Sócrates.

“No es que se caigan mal, sino que son dos personajes que coindicen, que tienen convicciones políticas y puntos de vista diferentes que los hacen confrontar sus ideas, es un diálogo de situaciones políticas, donde cada uno establece su punto de vista y versión de los hechos y sobre esa dialéctica de conversación, discusión, polémica, el espectador encuentra una propia postura sobre los hechos del 68 en el que participaron ambos”, detalló.

En esta segunda entrega de la trilogía del 68 de Alexandro Guerrero, actúan César René Pérez como Sócrates; Francesca Guillen como Elena Garro y el propio Zúñiga, quien da vida a Revueltas.

“La frase ‘no corran es una provocación’, se le adjudica a Sócrates cuando estando en el Zócalo, previo al 2 de octubre, en la Asamblea para definir la huelga, los estudiantes son rodeados por el ejército y Sócrates antes de que el ejército los violente, hace la advertencia por micrófono ‘No corran es una provocación’ y lo que sucede es el uso de la fuerza de este infortunio de la frase, dicho en un momento coyuntural se crea el mito de que Sócrates es un traidor”, mencionó Zuñiga.

El montaje se presentará hasta el próximo 6 de diciembre, en el espacio situado en la colonia Obrera.