El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) recomendó a la nueva administración en México explorar las asociaciones público privadas (APPs) para los grandes proyectos de infraestructura que planea llevar cabo, como los ferroviarios o el nuevo aeropuerto.

El presidente de la institución, Fernando López Macari, destacó que las APPs permiten que los gobiernos puedan tener un mayor alcance de la inversión en infraestructura, comprometiendo menos el gasto público.

Esto, dijo, ya que el espacio en las finanzas públicas del país es muy reducido y tampoco hay posibilidad o una viabilidad para incrementar la deuda del país, la cual está en niveles altos y la recomendación es mantenerla por debajo de 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

“La realidad es que una alternativa al no contratar deuda, al no incrementar impuestos, pudieran ser las asociaciones público privadas, siempre y cuando el socio privado sea el adecuado, capaz y que demuestre su capacidad técnica y económica para cumplir con el proyecto”, planteó.

En entrevista con Notimex, consideró que las APP también son una alternativa para la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), sea cual sea el resultado de la consulta que desde el jueves pasado se está llevando a cabo y concluye este domingo.

López Macari comentó que el proyecto del nuevo aeropuerto que ya se construye en la zona de Texcoco, Estado de México, ya incorpora modelos con la participación de capital privado.

“Nos parece que el nuevo aeropuerto de la ciudad de México, su esquema financiero está bien estructurado, nos parece que está bien garantizado y que independientemente de su viabilidad técnica o no, y si pueden haber alternativas a su construcción o no, financieramente hace sentido y es un proyecto que además es rentable”, sostuvo.

Afirmó que México es atractivo y da certidumbre a los inversionistas que deseen participar en obras de infraestructura, pues en los últimos tres sexenios ha ofrecido estabilidad macroeconómica, manejo responsable de las finanzas públicas, autonomía del Banco de México y con decisiones que han mantenido al país en el “Top 20” de las economías internacionales.

“Me parece que eso es algo que tenemos que festejar, es algo que tenemos que vender hacia el exterior, es algo que debemos presumir como mexicanos, pero sin que eso nos mantenga en una zona de confort”, subrayó.

El presidente del IMEF afirmó que hay que seguir pujando por ser una economía más dinámica, con crecimiento por arriba de 2.0 por ciento, duplicar su velocidad de avance, tener una moneda más fuerte y menos vulnerable a los cambios en las otras economías, tener mejores salarios y procurar el poder adquisitivo del país.

Opinó que un momento clave en los próximos meses será la presentación del paquete económico de 2019, a mediados de diciembre próximo, pues los analistas económicos y financieros, así como los inversionistas están esperando a ver cómo viene la propuesta del nuevo gobierno y están a la expectativa para generar sus planes de inversión a largo plazo.

Refirió que el propuesto secretario de Hacienda para la siguiente administración, Carlos Urzúa, ha dicho que el paquete económico pudiera sorprender, mientras que diversos sectores están a la expectativa de cómo se van a financiar los programas anunciados en la campaña.

Entre estos, las pensiones a los adultos mayores, los programas de becas a los jóvenes, así como los proyectos de inversión e infraestructura como el tren Maya y el aeropuerto de la Ciudad de México, pues aún no se sabe si la “cobija” presupuestal va a alcanzar.

Estimó que se requiere de una reingeniería financiera para reorientar el gasto, los programas sociales y poderle hacer frente a los compromisos del siguiente gobierno, lo cual debe hacerse de manera responsable, no incrementando la deuda, y manteniendo una disciplina fiscal y económica.

“Toda la austeridad que se pueda es bienvenida, los excesos y los privilegios de la clase política en nuestro país debieran de ser revisados, y creemos que es una buena práctica revisarlos y ponerlos a consideración”, añadió.

Señaló que el nuevo gobierno y cualquier otro deben garantizar certidumbre a los inversionistas pues la garantía la dan las instituciones, y si éstas se fortalecen, se respetan y al frente de ellas hay gente capaz y de servicio técnicamente probado, los inversionistas nacionales y extranjeros pueden tener confianza en las instituciones mexicanas.

López Macari resaltó que la infraestructura es uno de los detonantes de la economía de los países, sin la cual no se puede aspirar a competir de manera internacional, por lo cual se requieren puertos, aeropuertos carreteras, sistemas de comunicaciones y transporte que le permitan al país competir a nivel internacional y ser un país atractivo para la inversión extranjera.

No obstante, precisó, no necesariamente tendría que destinarse gasto público a la infraestructura, “es una realidad que en el último sexenio el gasto en inversión ha ido a la baja y se privilegió durante este último sexenio el gasto corriente por encima del gasto de inversión”.

Hay que entender que hay modelos de participación pública y privada, así como otros instrumentos de los cuales pudiera el gobierno hacer uso para atraer inversionistas, capitales, deuda y certificados de inversión que pudieran detonar los proyectos que tienen en la agenda.

Por ello, el IMEF insiste en que se destine más gasto hacia la inversión y no se privilegie el gasto corriente, porque ésta es un detonante a largo plazo pero muchas veces los gobiernos caen en utilizar los recursos para el gasto corriente, priorizando el hoy por encima del futuro.

Asimismo, destacó que el IMEF, que lleva una década realizando su Foro Nacional de Infraestructura, el cual promueve que cuando se vaya implementar una inversión sobre infraestructura, se analicen todas las vertientes posibles, como el impacto económico, ecológico, social y financiero, como lo haría cualquier empresa o cualquier institución.