El trato humanitario no riñe con el cumplimiento de las normas, porque son compatibles, afirmó el ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, quien propuso fortalecer las acciones de los tres niveles de gobierno para la atención humanitaria por donde cruce la caravana migrante.

Al inaugurar el Foro Internacional DESCA y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, llamó a no ser indiferentes ante el éxodo de personas migrantes que llegan a nuestro país y dijo que más allá de las lecturas que se den a esa movilidad humana, debe atenderse el dolor de personas que enfrentan carencia alimentaria y violencia.

El titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) agregó que es momento de cuestionarse si las respuestas que al respecto se dan son las que se quieren para los connacionales mexicanos en Estados Unidos; "si los mensajes que estamos mandando aquí en México son los que están recibiendo nuestros connacionales allá".

Durante su discurso, también exhortó al gobierno mexicano a ratificar el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Acuerdo de Escazú, y demandó a no ser indiferentes ante personas migrantes que enfrentan violencia y carencia alimentaria.

Antes, destacó la importancia de combatir la pobreza en que están más de 53.4 millones de mexicanos, de los cuales nueve millones se encuentran en pobreza extrema y por lograr la suficiencia alimentaria, lo que debe atenderse como causa y consecuencia de violaciones a los derechos humanos.

González Pérez refirió que durante 2015 había dos millones 475 mil 989 niñas, niños y adolescentes de entre cinco y 17 años que realizaban alguna actividad económica y dos millones 217 mil 648 en ocupaciones no permitidas.

Situación que pone en riesgo su salud, afecta su desarrollo o realizan por debajo de la edad mínima permitida para trabajar, comentó.

Agregó que la carencia de acceso a la seguridad social afectaba a 68.4 millones de personas y la carencia de servicios básicos afectaba a 23.7 millones de personas en 2016 y 15 millones carecían de acceso a una vivienda adecuada.

En este marco, instó a alentar y aprovechar la cooperación con los organismos especializados de los Sistemas Universal e Interamericano de Derechos Humanos para fortalecer la promoción y protección de las prerrogativas fundamentales e identificar las necesidades que requieren atención inmediata.

Señaló que no basta contar con buenas leyes, sino que éstas deben materializarse mediante su aplicación e impacto en las vidas de las personas, y que el éxito de la reforma constitucional en materia de derechos humanos no se logrará en tanto las autoridades no sitúen en el centro de sus actividades la dignidad de las personas.

En su oportunidad, Birgitte Feiring, representante del Instituto Danés de Derechos Humanos, aseguró que sin derechos humanos no hay desarrollo sostenible, porque son la base de esas garantías, y prueba de ello es que la mayoría de sus metas están dirigidas a derechos humanos, para que nadie quede atrás.

Indicó que, ante la carencia de datos específicos de cumplimiento de esa agenda, se debe mirar hacia los órganos de control de las instituciones de derechos humanos, que mediante monitoreo detectan gran potencial para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), porque 50 por ciento del examen universal se dirige a metas de los ODS.

Soledad García Muñoz, Relatora Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA) de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), comentó la conexión entre la Agenda 2030 y los DESCA.

Dijo que es una agenda interamericana, cuyos objetivos son urgentes y muy ambiciosos para que se respeten los derechos del ciudadano en su lugar de origen, y lamentó que se dé el fenómeno de la caravana migrante.