La bolsa de Valores de Milán cerró hoy con una caída “contenida” del 0.86 por ciento pese a que la Comisión Europea rechazó el presupuesto italiano, pues según los analistas el mercado ya había descontado esa decisión.

Sin embargo, el anuncio de Bruselas impactó la prima de riesgo de la deuda o diferencial entre los títulos de Estado italianos (Btp) y los alemanes usados como referencia, que cerró con alza a 316 puntos base y con el rendimiento al 3.58 por ciento.

Según los analistas, el principal indicador de la plaza milanesa, el índice FtseMib cayó solamente 0.86 por ciento porque la bolsa ya había descontado la decisión de la Comisión Europea de rechazar el plan presupuestario italiano.

De hecho, el descenso de la bolsa de Valores de Milán fue inferior al de otras plazas europeas, que registraron sus mínimos en dos años pagando las tensiones entre China y Estados Unidos y la caída de Wall Street (originada por varios resultados trimestrales abajo de las previsiones).

En rueda de prensa en Estrasburgo, Francia, sede del Europarlamento, el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis y el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici anunciaron el rechazo del presupuesto italiano para 2019, que prevé aumentar el déficit público al 2.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

En una medida sin precedentes, Bruselas dio a Roma un plazo de tres semanas para corregir sus cuentas, pues argumentó que el plan presentado constituye “una desviación sin precedentes en la historia del Pacto de Estabilidad europeo”.

Sin embargo, el gobierno italiano de alianza entre el Movimiento 5 Estrellas y la Liga respondió que no hará ningún cambio.

En caso de una escalada del enfrentamiento se esperan reacciones negativas de los mercados, además de que Italia podría hacerse acreedora de un procedimiento por déficit excesivo en base a su abultada deuda pública (superior al 130 por ciento del PIB).

Pero según los analistas, las etapas para llegar a esa decisión son complicadas y la decisión final podría tardar hasta seis meses, muy cerca de las elecciones para el Parlamento europeo.