Miles de personas saludaron hoy a los duques de Sussex en el Albert Park de Suva, la capital de Fiji, a donde la pareja real llegó para efectuar una visita de tres días que inició con una ceremonia tradicional de bienvenida conocida como “Veiqaraqaravi Vakavabua”.

El príncipe Harry y su esposa Meghan Markle arribaron la tarde de este martes al aeropuerto de la ciudad de Nausori, a unos 20 kilómetros de Suva, y allí fueron recibidos por una guardia de honor antes de dirigirse al Albert Park para la ceremonia oficial de bienvenida.

Durante la “Veiqaraqaravi Vakavabua”, en la cual se interpretaron bailes y cantos tradicionales indígenas, Harry pronunció un breve discurso en el que dijo “Bula Vinaka! Gracias, al presidente (de Fiji, George Konrote) y a la gente de Fiji por la cálida bienvenida que nos han dado aquí hoy”.

“La duquesa y yo esperamos conocer a tantos de ustedes como sea posible en los próximos dos días y celebrar los vínculos y la amistad entre Fiji y Reino Unido. Vinaka Vakalevu”, añadió al terminar su breve mensaje, al cual siguieron fuertes vítores de la multitud.

En la ceremonia, el príncipe incluso bebió kava, una bebida tradicional sin alcohol que se utiliza para tratar la ansiedad y el estrés en algunos países, lo que generó una ola de aplausos, de acuerdo con reportes de la cadena Fiji Broadcasting Corporation (FBC).

De allí, el duque y la duquesa se dirigieron al histórico Grand Pacific Hotel para asistir a una cena estatal organizada por el presidente, el general retirado Konrote, aunque antes aparecieron en uno de los balcones del inmueble para saludar a la multitud que los esperaba afuera del lugar.

Se trató de una aparición histórica, ya que la pareja repitió el saludo que desde el mismo balcón hicieron los abuelos de Harry, la reina Isabel II y el príncipe Felipe, en una visita que realizaron en 1954.

La pareja real fue recibida posteriormente por el presidente Konrote en una cena en su honor, en la cual Harry dijo que “es un gran placer ser sus invitados esta noche en nuestra primera visita a Fiji. Realmente es un privilegio estar aquí”, puntualizó.

“Compartimos valores y objetivos comunes de la Commonwealth: el amor por el rugby y el sentido del humor. Nuestros lazos son profundos. Sus soldados lucharon con las Fuerzas Armadas Británicas en la Primera y Segunda Guerra Mundial y continúan sirviendo junto a nuestros soldados hasta hoy”, dijo.

Enfatizó su respeto, admiración y camaradería con los soldados de Fiji con los que trabajó en Afganistán, “nos entrenamos juntos, luchamos juntos y, lo más importante, nos reímos juntos”, y destacó que esta visita es nostálgica porque sus abuelos se hospedaron en este mismo hotel varias veces a lo largo de los años”.

Los duques de Sussex concluyeron así su primer día en Fiji, que en palabras de Harry es famosa por su increíble belleza natural y hospitalidad y donde él y su esposa se sienten muy afortunados de estar.

Para mañana miércoles, está previsto que la pareja deposite una ofrenda florar en el War Memorial en Suva y se reúna con veteranos de guerra, luego visitará el campus de la Universidad del Pacífico Sur, donde observará un espectáculo cultural sobre los efectos del cambio climático y se encontrará con estudiantes.

Después, el programa se divide, Harry viajará a Colo-i-Suva Forest Park, donde plantará un árbol con la misma pala que utilizó su abuela en 1954 y revelará una placa para marcar su dedicación; mientras Meghan se dirigirá a la residencia del Alto Comisionado británico en Suva para tomar té con organizaciones de mujeres.

Su último compromiso oficial en Fiji será el jueves, cuando los duques viajarán a Nadi, donde asistirán a un evento especial en el aeropuerto de esa ciudad y desvelarán una estatua que conmemora al Sargento Talaiasi Labalaba, un soldado británico-fijiano que perdió la vida en la Batalla de Mirbat en 1972.