La Candelaria, el principal centro histórico de la capital colombiana, se conviertirá del 24 al 29 de octubre en el principal centro de galerías de arte en el Festival Cultural y Feria de Arte Barcú 2018, una iniciativa que tiene como propósito rescatar este importante espacio urbano y generar un diálogo directo entre los artistas y los visitantes nacionales y extranjeros.

Este sector es histórico porque fue en este lugar en donde se fundó el 6 de agosto de 1538 la ciudad de Santa Fe de Bogotá, por Gonzalo Jiménez de Quesada, se construyó la primera iglesia en la ciudad y se dio el grito de la Independencia el 20 de julio de 1810 en la Casa del Florero, en la esquina noreste de la emblemática Plaza de Bolívar.

En 1963, el Centro Histórico de Bogotá, fue reconocido como monumento nacional. Sus casas, edificios, iglesias y calles, dan cuenta de este reconocimiento y es el centro político y administrativo de Colombia y de la ciudad con el Palacio de Nariño, el Palacio de San Carlos (Cancillería), el Palacio de Justicia y la Catedral Primada.

En el sector se encuentran museos y casas coloniales, universidades públicas y privadas, centros culturales que hacen parte de la oferta turística de esta ciudad de ocho millones de habitantes. Es por esta razón que Barcu se sumerge en la localidad con su festival que cada año se consolida a nivel internacional.

“Para nosotros La Candelaria es como el escenario natural para hacer la feria de arte porque este es el barrio histórico de Bogotá (…) y todos los extranjeros lo están visitando. Queremos que durante la semana de arte de Bogotá la gente pueda venir a conocer que pasa dentro de esas casas”, dijo a Notimex Karen Schenk, directora de Producción de Barcú.

Explicó que muchas de las casas que se encuentran en La Candelaria y algunas de ellas sede de las galerías para el Festival Barcú, tienen más de 300 años y agregó: “aquí es donde estuvo Simón Bolívar, acá pasaron muchas cosas en Bogotá, aquí fue donde se gestó la Gran Colombia, por eso queremos que la gente venga, conozca nuestra gran arquitectura que entre a las casas, que mire lo que ha pasado aquí en Colombia y puedan ver arte y cultura”.

“Nosotros hemos olvidado nuestro barrio y el festival es como re dignificar un poco lo que es La Candelaria”, señaló la directora de Barcú, que es una plataforma de arte y cultura que cada año convoca a los artistas plásticos, músicos y performance.

Indicó que a los organizadores les “gusta que la gente que viene a Barcú y los artistas que se presentan se puedan proyectar internacionalmente, puedan hacer eventos con artistas importantes y que poco a poco empiecen su carrera e inicien su carrera a través de esta plataforma”, señaló.

De las 20 galerías que llegan a esta quinta edición de Barcú, 17 ya han estado en ediciones anteriores. The Inclusive Way de Estados Unidos, Galería Casa Grau y Casa Cano de Colombia participan por primera vez.

Los artistas más destacados que tendrán sus obras en Barcú son: Alexandra Neira, Billy Monsalve Duffo, Felipe Cifuentes, Hernando Vergara, Juan Carlos Suarez, Hebert Sánchez, Lina Umaña, Maria Fernanda Cuartas, Heriberto Nieves, Nena Geiger, Oscar Orlando Villalobos, Rosmery Mamani, Elmar y Hugo Zapata.

“Barcú hace un recorrido por 17 casas del barrio, en algunas tenemos forja, donde se hacen algunas obras en metal, tenemos casas con música, donde tenemos DJ, bandas musicales todas las noches con servicio de restaurante: En las casas podemos encontrar galerías de México, España, Cuba, Perú, Venezuela, Colombia, Argentina y Estados Unidos.

La oferta cultural también tiene espacio para “niños y la familia. Este año tenemos alianza con un taller de arte que se llama Artes Guerrero y con Nat Geo, y también vamos a tener teatro, música y danza”.

La directora de Producción de Barcú, admitió que en Colombia “no estamos muy acostumbrados a las artes plásticas y la idea de hacer el festival en estos espacios no convencionales, es que la gente se acerque más a las artes plásticas. Que entiendan que no son para una élite”.

En su opinión, cuando el arte se muestra “en espacios tan rígidos como se muestran en eventos internacionales, a la gente le da temor acercarse al artista y preguntar por ejemplo, cuánto vale la obra (…) en Barcú la gente puede sentarse a tomare un café con el artista y saber cómo hace su obra, cómo se inspira. Eso lo hace más cercano y esa es la brecha que hay que empezar a cerrar. Queremos untar de cultura a todos los visitantes”.