La banda alemana Berlinskibeat llevará al Festival Internacional Cervantino su fusión de música electrónica de las canciones bailables que inundaban las calles de Berlín en los años 20 del siglo pasado y los agitados y vehementes ritmos propios de las fiestas balcánicas.

Resultado de la unión del grupo de música medieval Corvus Corax y el DJ Robert Soko, la agrupación trata de recrear la atmósfera de la capital alemana de inicios del siglo pasado, retomando las melodías populares y dándoles un giro de tuerca mediante la interpretación que combina los instrumentos con el estilo balkan beats.

El sonido de este ritmo tan particular de la banda, que se presentará el próximo 24 de octubre, a las 20:00 horas, en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas, surgió de la fusión de gaitas, tubas, percusiones y trompetas con la voz de Castus Rabensang, quien afirma ser descendiente de un rey gitano.  

“Su música es difícil de definir, pues es la herencia cultural de siete músicos berlineses oriundos de cuatro países... ¡Escúchalos mañana en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas! #ElFuturoEsHoy”, indicó el festival en su cuenta de Twitter @cervantino.

Integrado por Wim, Castus, Norri, Vit, Steve, Pan y Hatz, Berlinskibeat tiene sus orígenes en una ciudad cosmopolita con una serie de historias que proceden de los dos lados del muro de Berlín, de Polonia y de la República Checa.

En 2012, lanzó su primer material titulado “Gassenhauer”, luego de una gira en Alemania con el grupo mexicano Panteón Rococó, con quien grabó el tema “Quiero bailar”; en México se ha presentado en el Circo Volador en 2011 y en el Pasagüero en 2015.

Produjo en 2015 su EP “Die Stadt ist heiß”, especialmente para los clubes nocturnos, donde tuvo mucho éxito; un año después salió a la venta su segundo álbum “Fräulein könn’ Sie linksrum tanzen”.