Sandías, guanábanas, nopales, zanahorias, hongos, cebollas, lechugas y chiles, son algunas de las frutas y verduras que adornarán el enrejado del antiguo helipuerto del mercado de la Central de Abasto, para convertirse en un mural.

La iniciativa de “We do things”, la agencia de gestión cultural que está a cargo del proyecto Central de Muros, participa con integrantes del taller de Tejido Social impartido por la marca Madeja Jaja conformado por comuneros.

Locatarios, descargadores, amas de casa, vecinos y gente aledaña a la Central de Abasto, acuden al taller de Central de Muros situado en dicho helipuerto e impartido por Edith Hernández, integrante de Madeja jaja, para ayudar a embellecer la Central de Abastos.

Itze González, cofundadora de Central de Muros, explicó que la idea del mural, mismo que se prevé estar instalado el próximo el 22 de noviembre, durante el 36 aniversario de la Central de Abasto, persigue tres objetivos.

“En primer lugar, generar comunidad, que las personas hagan algo por su espacio; en segundo término, bajar los índices de violencia e influir en el estado de ánimo de las personas de manera positiva y, por último, impactar en un tema de desarrollo económico, es decir, fomentar el autoempleo, que tengan oficio”, dijo a Notimex.

Cuenta que el espacio público, como lienzo, permite que los muros o en este caso las rejas de este lugar, alcancen a más gente con las temáticas que estamos buscando impactar.

“El tejido es algo que hacemos ancestralmente como comunidad, en México es un tema de artesanos, porque se refleja identidad, y es una forma de plasmar historia.

“Las chicas de Madeja jaja están tratando de rescatar estos temas ancestrales de reflejar historias a través del tejido, además, de que está comprobado científicamente de que el tejer es terapéutico”, comentó González.

En un espacio de más de 600 metros cuadrados, a un costado de las oficinas del que es considerado el mercado más grande en América Latina, participantes del taller buscarán dejar huella con el primer mural tejido, cuya temática se asocia a la propia Central de Abasto.

“El proyecto desde un inicio se planteó como una bienal y que se mantuviera mínimo dos años las obras, y durante ese tiempo que se comenzara a trabajar en otros nuevos para sustituir el anterior; al final, parte de la razón de arte urbano es ser efímero y brindar más espacios y lienzos”, indicó González.

Recordó que el mural que se instalará, "lo iniciamos de la mano con la ONU para hablar de los objetivos de la Agenda 2030; se planteó a través de una convocatoria, tener el primer mural tejido y donde Madeja fue asignado para crear dicha obra".

“A Madeja Jaja se le asignó la tarea de crear el primer macro mural tejido, en donde demostramos que no solo se trata de pintar muros, el tema de construir una sociedad va desde el punto de tejido hasta poner un brochazo.

“Se trata de poner más allá, lo que ejecutas, es de la convivencia y comunidad que creas entre las personas”, concluyó González para quien la obra, además, busca transformar y dar vida a este espacio público.