El presidente de Colombia, Iván Duque Márquez, abordó hoy con el Papa y otros funcionarios de primer nivel del Vaticano, la crisis que afecta a Venezuela y el diálogo que impulsa su gobierno con los rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

En declaraciones a los periodistas tras el encuentro privado con Francisco, que se extendió durante unos 28 minutos, el mandatario revelo que se sintió apoyado por el pontífice en su política de “brazos abiertos” a los migrantes venezolanos.

“Nosotros no hemos cerrado las fronteras, acogemos a los venezolanos que huyen de la dictadura y llegan a nuestro territorio, y les estaremos dando todas las facilidades para que salgan de esa tragedia”, señaló.

Reveló que al Papa le habló de los esfuerzos que está llevando a cabo la comunidad internacional para movilizar recursos económicos que sirvan para afrontar la crisis de manera multilateral.

Recordó que su “opinión personal” es que en Venezuela existe una dictadura, la cual es causante de la destrucción del aparato económico y de ese movimiento migratorio; por eso, constató que todo el mundo se debería unir para condenar las prácticas del régimen, propiciando una transición hacia la democracia.

Anticipó que durante su gira por Italia y otros países europeos, que incluye reuniones con el primer ministro y el presidente italianos, Giuseppe Conte y Sergio Matarella, abordará la situación venezolana invitándoles a sumarse a una condena.

Más adelante, señaló que el Papa le animó a seguir trabajando por la unidad del pueblo colombiano, instándolo a continuar concentrándose en aquello que une a todos y dejando de lado las situaciones que dividen.

“Recibí una voz de respaldo de su santidad en el ejercicio de reincorporación efectiva de las personas que han dejado la violencia y que quieren iniciar un proceso de reconciliación con el pueblo colombiano, sobre los principios de verdad, justicia, reparación y no repetición”, dijo.

Contó que al secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, le manifestó su voluntad “inquebrantable” de afrontar un diálogo con el Ejército de Liberación Nacional “sí y solo sí” se cumplan las condiciones de entrega de los secuestrados y el fin a cualquier tipo de acción violenta.

El presidente garantizó haberle transmitido al purpurado que el cumplimiento de estas condiciones es la única forma de tener un proceso creíble de diálogo.

“Yo siempre he recibido de parte del Vaticano la mejor voluntad de ayudar a Colombia en todos los esfuerzos de paz, en todos los sentidos, y la conversación que tuvimos con el cardenal Parolin creo que fue muy positiva porque me permitió reiterar la voluntad del gobierno. Estamos dispuestos a dialogar”, insistió.

“No hay ninguna ideología ni causa que justifique ni un homicidio, ni un secuestro, ni una extorsión y la violencia no puede ser la forma de aproximar al Estado”, apuntó.

Entre otras cosas para las cuales le “pidió opinión y consejo” al Papa, Duque Márquez mencionó la lucha frontal contra la corrupción, la defensa del medio ambiente y la protección del Amazonas, así como el trabajo a favor de los jóvenes.

El mandatario anticipó que acompañará a Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud, prevista en la ciudad de Panamá del 22 al 27 de enero de 2019.

Por su parte, la sala de prensa del Vaticano emitió una nota en la cual enumeró los temas abordados durante las audiencias de esta mañana, entre otras “la importancia de un diálogo constante entre la Iglesia y el Estado para enfrentar los desafíos actuales de la sociedad”.

Ese diálogo, añadió, se centra en algunos temas de interés común, como la protección de la vida, la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, la promoción de la legalidad y la salvaguardia del medio ambiente.

“Finalmente, hubo un fructífero intercambio de opiniones sobre la situación política y social de la región, con especial atención a las migraciones”, consideró.