Comunidad lésbico-gay en China, entre la apertura y el rechazo

Si bien en China no hay discriminación ni rechazo hacia las personas que pertenecen a la comunidad lésbico-gay, muchos prefieren no compartir este aspecto de su vida con sus padres o incluso colegas...

Si bien en China no hay discriminación ni rechazo hacia las personas que pertenecen a la comunidad lésbico-gay, muchos prefieren no compartir este aspecto de su vida con sus padres o incluso colegas, ya que a algunos puede incomodarles sentir que las tradiciones se ven “afectadas”.

Y es que, las costumbres o tradiciones están arraigadas al pensamiento confeccionista, donde es una ofensa no dar “descendencia” a los padres, por lo que las personas más conservadoras rechazan la homosexualidad, señala Lee Giang:  “el intentar cambiarlos sería igual de irrespetuoso como si ellos quisieran cambiarnos”.

Mientras platica con Notimex dentro del bar “Destination”, al fondo se escucha la música electrónica que hace que la audiencia se mueva a su ritmo, en su mayoría son grupos y parejas que se identifican como hombres homosexuales y su rango de edad es tan diversa como sus atuendos.

Lee, de 36 años, afirma no haber sufrido discriminación por su preferencia sexual en China, y compara su experiencia con la que tuvo en países como Pakistan y Estados Unidos, donde vivió por unos años, pero que en la Unión Americana la libertad sexual es parecida a la que encuentra en su nación de origen.

A pesar que sus padres no saben sobre su orientación sexual, les ha hablado sobre su falta de interés por contraer matrimonio con una mujer  y encontró el apoyo en su familia y el “intento” por entender su decisión.

Opina que a diferencia de lo que vivieron las generaciones pasadas, donde el poder de decisión de los hijos e hijas recaía en los padres, ahora hay más libertad.

El bar gay donde se encuentra es el más popular en Beijing, y tan solo en una noche alberga a cientos de personas, quienes van a reunirse y jugar dados con sus amigos, bailar y tomar una bebida, o incluso el hacer uso de las instalaciones que ofrecen pruebas de VIH a los presentes.

Aunque este bar muestra una comunidad unida y grande, afuera es todo lo opuesto, ya que en realidad no son muchos quienes pertenecen a los grupos lésbico-gay (LGBTQA) y en comparación con otras ciudades cosmopolitas, en Beijing son muy “individualista”.

Sin embargo, considera que hay más presencia de la comunidad gay en China, y esto se debe a que las nuevas generaciones ya tienen una mente más abierta y las tradiciones no se van eliminado en tanto se van adaptando a los cambios.

“No hay tabúes en China sobre la homosexualidad, la gente no lo habla en la calle, pero eso no significa que esta prohibida, de hecho ya han ido en aumento las plataformas y lugares dedicados a la comunidad gay” explica.

Antes que comience el ultimo show de baile en el bar,  Lee señala que la apertura y aceptación sobre los grupos lésbico-gay que necesita China se dará por si sola, aunque quisiera que en algún futuro se pudiera permitir en China el matrimonios entre parejas del mismo sexo, así como la adopción.