La alcaldesa de Suchiate, Sonia Eloina Hernández Aguilar, lanzó un llamado para ayudar en la situación que enfrenta esta localidad ante la llegada de migrantes, “porque no hay víveres que nos alcancen”.

Entrevistada en el parque central de esta ciudad fronteriza, donde se concentran ya alrededor de tres mil hondureños que vinieron en la caravana de migrantes, explicó que Suchiate, “la puerta de México, es un municipio en alerta”, pues la gente no quiere abrir sus negocios.

Los padres no quieren mandar a sus hijos a las escuelas y todo está “muerto”, por lo que pidió ayuda a México y "al mundo", pues “si no les damos de comer (a los hondureños), si no les damos alojamiento, el hambre puede hacer que hagan muchas cosas”.

La alcaldesa, quien momentos antes había dirigido un mensaje de aliento a los hondureños reunidos en el parque, advirtió que este es momento para dejar a un lado colores políticos y religiones, para unirse en torno a un solo propósito: darle atención a estas personas.

Indicó que es respetuosa de las decisiones que tome la Federación en materia migratoria, pero insistió en que, independientemente de ello, se debe de buscar que los migrantes que llegaron en su caminata desde el viernes “estén tranquilos y puedan seguir su camino para atrás o para adelante, pero en paz”.

Aunque al mediodía una marimba estuvo en el parque para ofrecer un rato de música, la alcaldesa reconoció que son demasiadas personas y su municipio, que está tratando de impulsar el desarrollo, es uno de los más pobres de Chiapas.

Están llenos el parque, el Centro Social "Francisco I. Madero", el estadio, el auditorio y la iglesia; incluso se habilitará como albergue la Escuela "Ignacio Allende".

Es una tarea muy difícil y no importa de dónde vengan los migrantes; lo relevante es atenderlos y por eso es indispensable que se sumen todos los que puedan con su granito de arena, independientemente de los comentarios que se puedan verter sobre el tema.