El músico y baterista de la banda de rock Descartes a Kant, Jorge Chávez, agradeció a la Casa del Lago que le haya autorizado realizar un día de rock, noise y avant-garde metal en el marco del encuentro Metal en el Lago, porque le permitió estar en contacto directo con el público que se dio cita en la zona cultural de Chapultepec.En entrevista con Notimex señaló que luego de una charla con Larry Kwartowitz, de la banda neoyorquina Cleric, le extendió la invitación para tocar juntos en la Ciudad de México, “pero de una manera distinta a lo cotidiano de las tocadas y de los ensayos diarios, así que decidimos realizar una improvisación de batería en el Espacio Sonoro de la Casa del Lago, cautivando con ello a medio centenar de espectadores que lo mismo se acostaron en el pasto, o estuvieron sentados al pie de los árboles”.

Abundó que la dinámica estuvo enriquecedora, porque pudo demostrar que en este instrumento existen las texturas, los miles de sonidos que se pueden generar y sobre todo que se puede tocar con cualquier cosa que no ponga en riesgo los parches de cada elemento de la batería.

“Más allá de usar baquetas, yo uso mis manos, mis pies y cualquier otro instrumento que me dé la oportunidad de experimentar nuevos sonidos”.

Jorge Chávez indicó que hasta instrumentos de cocina usa de vez en cuando y utensilios confeccionados por él. “Puedes tocar con lo que sea una batería, incluso fabricar baquetas con materiales que dan otra onda sonora. Estoy pensando llevar estas riquezas musicales a un disco para lanzarlo a la venta”.

Por último, subrayó que estos espacios públicos y contacto con la gente son importantes para la retroalimentación creativa, “pero sobre todo para que la gente descubra la riqueza de un instrumento, porque es una experiencia extrasensorial diferente a cuando se toca en grupo, como ocurrió antes que nosotros con Matt Hollenberg, uno de los guitarristas jóvenes más importantes de la escena avant-garde metal de Nueva York”.