El régimen norcoreano ha retirado dos misiles Musudan de su plataforma de lanzamiento en la costa este del país, un movimiento que llega después de semanas de especulaciones sobre la posibilidad de que realizara una nueva prueba nuclear, han informado fuentes gubernamentales estadounidenses.

El Gobierno estadounidense no cree que los proyectiles hayan sido trasladado a otra plataforma de lanzamiento alternativa sino que habrían sido trasladados a una base en la que no estarían operativos, según han indicado las mismas fuentes.

De confirmarse, la retirada de los dos misiles Musudan coincidiría con el inicio este lunes de una maniobras militares de guerra antisubmarina realizadas por las Fuerzas Armadas de Corea del Sur y Estados Unidos en el mar Amarillo, enmarcadas en las maniobras regulares que llevan a cabo ambos países desde el pasado mes de febrero.

Estados Unidos considera que Irán es la primera amenaza nuclear para el mundo y Corea del Norte, la segunda, por eso aboga por que la comunidad internacional aúne esfuerzos para evitar que sigan desarrollando sus programas nucleares.

El nuevo ensayo militar de Corea del Sur y Estados Unidos en el Mar Amarillo, iniciado este lunes y que se prolongará hasta el viernes, incluye un submarino nuclear, varios destructores y aviones de vigilancia marítima bajo el objetivo de evitar ataques submarinos.

Mientras, la presidenta surcoreana, Park Geun-hye, se encuentra en Estados Unidos, donde antes de su próxima cita con Barack Obama prometió hacer "pagar" a Corea del Norte si perpetra un ataque militar como el hundimiento del buque Cheonan o el bombardeo a la isla de Yeonpyong en 2010, que dejaron 50 muertos del Sur.

"Contraataques inmediatos"

Pero Pyongyang no se rinde  y este martes el Ejército de Corea del Norte ha amenazado con realizar "contraataques inmediatos" si Estados Unidos y Corea del Sur violan su soberanía territorial durante el ejercicio militar que ambos llevan a cabo esta semana.

Las fuerzas de artillería convertirán las cinco islas surcoreanas del Mar del Oeste en un mar de llamas

"Las unidades del Ejército Popular de Corea en el frente suroeste lanzarán contraataques inmediatos en caso de que un solo proyectil caiga sobre las aguas territoriales de nuestro lado", advirtió el Mando de las Fuerzas Armadas norcoreanas en un despacho publicado por la agencia estatal KCNA.

En su habitual retórica belicista el Ejército norcoreano añadió que, en el hipotético caso de que los aliados respondieran al citado contraataque, "todas las fuerzas de artillería convertirán las cinco islas surcoreanas del Mar del Oeste (Mar Amarillo) en un mar de llamas" con sus misiles.

En su comunicado, las Fuerzas Armadas del régimen explicaron que consideran las nuevas maniobras de los aliados "una provocación militar premeditada" y "un intento de avanzar del actual estado de guerra a una guerra real".

Corea del Norte suele realizar este tipo de amenazas cada vez que las fuerzas armadas combinadas de Corea del Sur y Estados Unidos llevan a cabo maniobras militares en la región, algo que sucede varias veces al año.

Destaca, sin embargo, que en esta ocasión la ofensiva retórica norcoreana ha llegado en un momento de tensa calma, después de que el régimen concluyera a mediados de abril una inusualmente intensa campaña de hostilidades que elevó a niveles extremadamente altos la tensión en la península coreana.