El cáncer de mama es el segundo tumor maligno más frecuente en el mundo, después del de pulmón, y ocupa el quinto lugar en índices de mortalidad.

En México, el número de mujeres jóvenes que padecen cáncer de mama se incrementó, alertó el integrante del Comité de Oncología en la Unidad de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Juan Zinser Sierra.

Explicó que “desafortunadamente en México no se hace diagnóstico temprano, no porque no se hagan mastografías, sino porque la mayoría de las mujeres llegan al médico con tumores que miden hasta 10 centímetros”.

El especialista planteó que quienes se autoexploran y se realizan mamografías son diagnosticadas de manera temprana, y su posibilidad de supervivencia es de 90 por ciento.

“En el mundo, alrededor de la mitad de las mujeres con cáncer de mama se curan, pero en aquellas con lesiones avanzadas que ya han hecho metástasis, las posibilidades son mucho menores”, explicó.

Reiteró que con un diagnóstico oportuno, aun cuando se trate de un tumor grande, las posibilidades de curación son mayores, por lo que reiteró la importancia de la autoexploración y la vigilancia constante.

Por otra parte, Juan Zinser refirió que “el carcinoma mamario es uno de los más frecuentes, y lo ha sido desde hace años. Comúnmente se escucha que hay una epidemia.

No obstante, aseguró que no es así, ya que representa 10 por ciento de todos los tipos de cáncer a nivel global”, explicó a propósito del Día mundial contra el cáncer de mama, que se celebra este viernes.

El factor más importante para desarrollar cáncer de mama es la edad y la etapa promedio en la que se manifiesta en el mundo es a los 50 años, aproximadamente, y en el país a partir de los 40 años.

Sin embargo, “se debe considerar que en México el grupo de mujeres de entre 40 y 50 años es más extenso que en Estados Unidos y Europa, por lo que en números absolutos las cifras podrían ser más altas por esa causa”, expuso.

El riesgo de desarrollar ese cáncer antes de los 30 años es bajo, aunque no imposible, sobre todo si se trata de mujeres de alto riesgo como son las que cuentan con antecedentes familiares.

Además, expuso que conforme avanza la edad, el peligro aumenta ya que a los 50 años una de cada 50 mujeres puede enfermar, y el porcentaje se incrementa al paso de los años.

Zinser Sierra manifestó que muchos de los tumores cancerígenos son altamente curables, ya que la efectividad de los medicamentos va en aumento, siempre y cuando se haga una detección oportuna a través de la autoexploración y la mastografía.

En la actualidad, prosiguió, son múltiples las alternativas terapéuticas, por lo que una vez realizado y confirmado el diagnóstico, existe la posibilidad de individualizar el tratamiento y mejorar su efectividad.