Orquesta China de Shangái ofrece concierto didáctico en el Cervantino

La Alhóndiga de Granaditas se convirtió en monumental aula, donde alrededor de cuatro mil personas de las más variadas edades asistieron a un concierto que para sorpresa general resultó altamente...

La Alhóndiga de Granaditas se convirtió en monumental aula, donde alrededor de cuatro mil personas de las más variadas edades asistieron a un concierto que para sorpresa general resultó altamente didáctico y gratificante por parte de la Orquesta China de Shangái, representante de la nueva escena de la música oriental.

Mientras músicos profesionales ejecutaban en vivo ancestrales instrumentos de aliento, de cuerdas y de percusión, pantallas gigantes ilustraron: “Los sonidos antiguos cuentan el primer anhelo del pueblo chino por la belleza y la sabiduría de la civilización antigua; la primera interpretación de flauta de hueso data de hace aproximadamente ocho mil años”.

La flauta de bambú tiene un sonido ampliamente popular en el sur de China, en tanto que el guqin está catalogado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y tiene una historia de más de tres mil años. Su alto rango de sonido, profundo y distante, fue catalogado por la UNESCO como lista emblemática del patrimonio de China al mundo.

El sheng es el instrumento armónico más antiguo de China, su tubo de bambú es herencia milenaria de esa civilización al resto de la humanidad, inventado en el periodo de los Estados Combatientes. Popular en la Dinastía Han, es el instrumento más antiguo de música de tubo de resorte del país asiático, y primer instrumento que salió de esa nación al mundo.

Cada tarjeta informativa fue acompañada por la interpretación, en vivo, del instrumento respectivo. El zizhu, nacido en Shangai y madurado en Jiangnan, tiene un tono con la frescura de los campos y la ternura del puente y el río. Luego, el zheng, con su historia de más de dos mil años. Es como una sinfonía para una sola persona y muestra el espíritu humanista de China.

“La nueva escena de la música oriental china” fue el programa de apertura para la edición 18 del Festival Internacional de las Artes de Shangái (China), y ahora, tocó el turno de ser presentado ante el numeroso público que a diario abarrota gradas y la explanada de la Alhóndiga de Granaditas, en el XLVI Festival Internacional Cervantino.

La presentación tuvo sentido por tres razones: primera, porque la evolución de la música china abarca miles de años y encarna la esencia cultural de esa nación; segunda, la Orquesta China de Shangái, formada en 1952, representa el mayor logro estético de la música china; y tercero, porque representa tanto el patrimonio cultural de Shangái como la oportunidad de reunir música, danza y canto, mediante una tecnología multimedia.

Bajo la dirección del maestro Muhai Tang, y una duración de 70 minutos, la principal orquesta tradicional china vino a México para ofrecer los milenarios sonidos de esa ancestral nación. El espectáculo “Nueva escena de la música oriental china” se divide en cuatro partes, Feng, Ya, Song y He, y representan a la naturaleza, a la familia y a su patria.

El primer movimiento consiste en la interpretación de antiguos instrumentos para hablar de la naturaleza y el amor que sienten por ella; en la segunda fase se integran el pasado y lo contemporáneo en una manifestación de sucesión entre el cielo y la cultura de China.

En el tercer momento se mezcla la armonía habitual con la ópera para dejar entrever la eternidad del amor, y el cuarto tiempo se centra en la apreciación de la belleza desde la estética del pensamiento milenario.

La Orquesta China de Shanghái tiene como objetivo difundir y popularizar los ritmos folclóricos de ese país, tanto a nivel nacional como internacional, y ha profundizado en el repertorio de este estilo por medio de la creación activa. A la fecha, ha tocado en Estados Unidos, Bélgica, Reino Unido, Francia, Alemania, Grecia, Austria, y hoy, en México.

Ha sido premiada en los festivales Internacional de Música de Primavera y en el Internacional en Shanghái. Se presentó como espectáculo principal en 2008 y 2010 en los conciertos por el Día Nacional y en la exposición 2010 Semana Shanghái. Obtuvo 10 galardones en el Festival de Arte de las Minorías en Beijing, entre los que destaca la Medalla de Oro por su repertorio.