Científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) desarrollaron un método que une probióticos y antibióticos, capaz de actuar contra bacterias resistentes a medicamentos en heridas.

El nuevo estudio de los ingenieros químicos del MIT demuestra que una combinación de ambos, podrían erradicar dos cepas de bacterias resistentes a medicamentos que infectan heridas.

Los investigadores encapsularon las bacterias probióticas, en una capa de alginato, un material biocompatible para protegerlos de los mismos antibióticos.

“Analizamos los componentes moleculares de las biopelículas y descubrimos que para la infección por Pseudomonas, el alginato es muy importante por su resistencia contra los antibióticos”, indicó el autor principal del estudio, Zhihao Li.

Los expertos señalaron que, de comprobarse la efectividad de la combinación probióticos-antibióticos en pruebas futuras en animales y humanos, se podría incorporar en el desarrollo de vendas y apósitos para heridas, que ayudarían a curar lesiones crónicas infectadas.

“Lo bueno del alginato es que está aprobado por la FDA, y el probiótico que utilizamos también. Nadie ha usado esta capacidad para proteger las bacterias buenas de los antibióticos”, dijo Li.

Los resultados publicados en la revista Advanced Materials, indicaron que los probióticos pueden revolucionar el tratamiento de heridas en el futuro.