Tras el reciente fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en favor de Chile en la demanda marítima boliviana, ambos países se vuelven a ver las caras en ese tribunal, ahora por el carácter de un río fronterizo.

Esta semana, los agentes de Chile y Bolivia por el llamado “Caso Silala”, Ximena Fuentes y Eduardo Rodríguez Veltzé, en forma respectiva, se reunieron en La Haya con el presidente de la CIJ, el somalí Abdulqawi Ahmed Yusuf.

En la cita, las autoridades bolivianas pidieron la presentación de una réplica y una dúplica escritas en el marco del proceso, mientras que las chilenas solicitaron pasar en forma directa a los alegatos orales del litigio, lo que deberá ser decidido por la corte.

El “Caso Silala” se inició con la presentación ante la CIJ de una demanda por parte de Chile contra Bolivia en junio de 2016 para que el tribunal determine si ese cuerpo de agua es un río internacional, como dice Chile, o un manantial con un afluente artificial, como plantea Bolivia.

Las autoridades bolivianas ya habían anunciado ese mismo año la presentación de una nueva demanda contra Chile en La Haya por “uso indebido” de las aguas del Silala para exigir el pago de mil millones de dólares, lo que finalmente no se concretó.

Según el gobierno chileno, el Silala es un río de curso internacional que nace en Bolivia, cruza la frontera hacia Chile y desemboca en el río San Pedro de Inacaliri, en la cuenca hidrográfica del Pacífico.

Bolivia indica que el Silala fue desviado en forma artificial por empresarios chilenos a principios del siglo XX.

Mientras Chile ya presentó su memoria y Bolivia su contramemoria, ahora la CIJ deberá decidir qué camino se seguirá, si continúa la fase escrita o se pasa a los alegatos orales del litigio.

En su memoria, Chile entregó los antecedentes históricos y científicos para probar que el Silala es un río “transfronterizo” que cruza “en forma natural” desde Bolivia hacia Chile, por lo que ambos países tienen derecho a un uso razonable y equitativo del curso de agua.