Mueren jefes de la Policía e Inteligencia de Kandahar en ataque Talibán

Los jefes de la Policía y de la Inteligencia de la provincia de Kandahar murieron hoy en un ataque armado de la insurgencia Talibán durante una reunión de seguridad, a la que asistió el comandante de...

Los jefes de la Policía y de la Inteligencia de la provincia de Kandahar murieron hoy en un ataque armado de la insurgencia Talibán durante una reunión de seguridad, a la que asistió el comandante de las tropas estadunidenses en Afganistán, general Scott Miller, quien resultó ileso.

“El jefe de la policía de Kandahar, general Abdul Raziq, y el general Abdul Momin Hassankhail, jefe de la Dirección Nacional de Seguridad (NDS) provincial, fueron asesinados en un ataque luego de una reunión de alto perfil en Kandahar el jueves por la tarde”, informó Haji Agha Lali, vicegobernador provincial.

En declaraciones a la agencia Pajhwok Afghan News (PAN), Lali informó que el ataque se registró dentro de la residencia del gobernador de Kandahar, Tooryalai Weesa, quien resultó herido de bala, junto con su portavoz, Aziz Ahmad Azizi, y otros funcionarios.

“Los disparos se produjeron durante una reunión de seguridad de alto nivel en la casa del gobernador, el comandante superior de las fuerzas estadunidenses en Afganistán y la OTAN, el general Scott Miller, también estaba presente, pero resultó ileso”, indicó.

Un portavoz de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) confirmó que el general Miller resultó ileso en el ataque armado, aunque reportó que dos ciudadanos estadunidenses y un militar de la coalición internacional resultaron heridos.

El general Raziq, quien había escapado a múltiples ataques en el pasado, era uno de los funcionarios de seguridad más poderosos de Afganistán, y era respetado por la élite de seguridad por sus "duras" medidas para impulsar la estabilidad en Kandahar, en el sur del país.

En un comunicado, la insurgencia Talibán se responsabilizó del ataque contra el corazón de la seguridad en Kandahar y aseguró que esta era la primera vez que altos funcionarios afganos habían sido asesinados juntos. "El brutal jefe de policía de Kandahar ha sido asesinado junto a otros funcionarios", subrayó.

El movimiento fundamentalista del Talibán ha logrado infiltrarse varias ocasiones a las reuniones gubernamentales, más seguras, así como en oficinas gubernamentales y bases militares para llevar acabo sus atentados explosivos y/o ataques armados este año.

El ataque de esta tarde ocurre en vísperas de las elecciones legislativas del próximo sábado, que han estado empañada por atentados y actos de violencia de la insurgencia talibán contra los candidatos a unos de los 249 escaños del Parlamento.

Este jueves, el remanente del derrocado régimen fundamentalista reiteró su amenaza de boicotear las elecciones e instó a los electores a no acudir a las urnas si no querían sufrir las consecuencias.

El Movimiento Talibán, que proclama el extremismo religioso islámico, llegó al poder en Afganistán en 1996, bajo la imposición de una de las más estrictas interpretaciones de la Sharia (Ley Islámica), que se hizo famosa internacionalmente por el maltrato a las mujeres.

Durante el régimen del Talibán, las afganas se vieron obligadas a usar la burka, una túnica que las cubre de cabeza a pies y sólo tiene una abertura a la altura de los ojos, tenían prohibido trabajar y recibir educación después de los ocho años, salvo para el estudio del Corán.

El régimen fue derrocado tras la invasión de Estados Unidos a fines de 2001, luego de los atentados del 11 de septiembre de ese año contra las Torres Gemelas, orquestado por el fallecido líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, quien en ese entonces se refugiaba en Afganistán, protegido por el Talibán.