Como si fuera poca la devastación tras el paso del huracán Michael en el Panhandle de Florida, las autoridades tienen que luchar además contra saqueadores armados que se han hecho presente para despojar a los damnificados de lo poco que les queda.

La policía del condado de Bay ha reportado 10 arrestos cada noche desde hace una semana, cuando Michael azotó la zona, con vientos de 250 kilómetros por hora, destruyendo miles de casas y dejando sin electricidad a miles de personas.

Las autoridades aseguran que los saqueadores han atacado negocios, casas y casi siempre están armados.

"Muchos de nuestros policías perdieron sus casas, han estado trabajando turnos de 16 a 18 horas sin dormir ni ducharse y ahora se encuentran con personas armadas", dijo Jimmy Stanford, encargado de la Oficina del Alguacil del condado de Bay.

En este condado se encuentran Mexico Beach y Panama City, dos de las poblaciones que sufrieron daños catastróficos por el huracán.

Victoria Smith, una residente de Callaway en Panama City, relató al News Herald como su bolso fue arrebatado de sus manos mientras dormía. La puerta de entrada a su casa estaba abierta para que entrara la brisa y ahí entraron los ladrones.

La Administración Federal de Emergencias (FEMA) ha aprobado asistencia de refugio temporal para los residentes del condado que no pueden regresar a su casas por el daño en las estructuras, lo que permite a los elegibles obtener alojamiento a corto plazo en moteles y hoteles.