Cooperación mexicana contribuye a seguridad alimentaria en Guatemala

Los programas de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid) contribuyen a la lucha contra el hambre y la desnutrición el Corredor Seco de Guatemala, en donde las...

Los programas de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid) contribuyen a la lucha contra el hambre y la desnutrición el Corredor Seco de Guatemala, en donde las familias campesinas están amenazadas por la falta de lluvias.

El programa Mesoamérica Sin Hambre (MSH), que impulsa Amexcid, se aplica en comunidades en extrema pobreza del oriental departamento de Chiquimula, en el Corredor Seco de Guatemala.

La iniciativa MSH, un acuerdo de colaboración entre el gobierno de México y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), impulsa la seguridad alimentaria y nutricional, así como la agricultura familiar.

El consumo de carne de conejo, proveniente de centros de reproducción y engorde del municipio de Jocotán, Chiquimula, apoyados por Amexcid y FAO, fue incorporado en la actividad "Saberes y Sabores, promoviendo la alimentación saludable", en la embajada de México, en el Día Mundial de la Alimentación 2018.

En el Corredor Seco no hay una cultura de comer conejo, pero ahora se practica la cunicultura y se difunde la importancia del consumo por su alto valor nutritivo, según una profesora del "Centro Educativo Fe y Alegría" de Jocotán, responsable del proyecto.

La cría y reproducción del conejo han sido bien recibidos en la región, debido a que la población no tiene oportunidad de consumir proteína animal, fuera de las gallinas, aves domésticas que se crían a un mayor costo y con el riesgo de que mueran por enfermedad, indicó.

La encargada de cooperación de la embajada, María Salud Castillo, dijo a Notimex que el programa MSH es totalmente financiado por Amexcid, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, con proyectos de seguridad alimentaria en comunidades de Jocotán, Camotán, Olopa y San Juan Ermita, Chiquimula.

Castillo dijo que además de la reproducción y engorde de conejos, el programa MSH impulsa proyectos como producción de tilapia, de semillas certificadas, cultivo de hortalizas, elaboración de artículos con fibra de maguey, entre otros.