El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, fue recibido hoy en El Vaticano con una misa por la paz entre su país y Corea del Norte, celebrada por el secretario de Estado, Pietro Parolin, en la Basílica de San Pedro.

En un gesto que manifiesta la bendición de El Vaticano al proceso de pacificación en la Península Coreana, el mandatario -de religión católica- estuvo acompañado por su esposa, Kim Jung-sook, en la víspera de una audiencia privada que sostendrá con el Papa Francisco.

“Esta tarde deseamos humildemente alzar la mirada a Dios, a aquel que sostiene la historia y las suertes de la humanidad, e implorar, una vez más, para todo el mundo el don de la paz”, dijo Parolin durante el sermón de la misa, pronunciado en italiano.

“Lo hacemos -continuó- rezando en particular para que, también en la Península Coreana, después de tantos años de tensiones y divisiones, pueda finalmente resonar cumplidamente la palabra paz”.

Más adelante, el cardenal afirmó que solamente quien ha experimentado el “misterio inexplicable de la aparente ausencia de Dios ante los sufrimientos, las vejaciones y el odio, puede comprender hasta el final qué signifique sentir nuevamente resonar la palabra paz".

Sostuvo que la paz se construye con las elecciones de cada día, con un empeño serio al servicio de la justicia y de la solidaridad, con la promoción de los derechos y de la dignidad de la persona humana, y especialmente a través del cuidado de los más débiles.

Sin embargo, aclaró, que para quien es creyente la paz es -ante todo- “un don que viene de lo alto”, pero no es una idea abstracta y alejada, sino una experiencia vivida concretamente en el camino cotidiano de la vida.

“Con la gracia de Dios, el camino del perdón se vuelve posible, la elección de la fraternidad entre los pueblos un hecho concreto, la paz un horizonte compartido también en la diversidad de sujetos que dan vida a la comunidad internacional”, apuntó.

La mañana de este jueves, Moon Jae-in será recibido por el Papa Francisco en el Palacio Apostólico del Vaticano y durante el diálogo le transmitirá una invitación a visitar Pyonyang, enviada a través suyo por el presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un.