Duques de Sussex pasan un día relajado en ciudad de Nueva Gales del Sur

Los duques de Sussex visitaron hoy la ciudad de Dubbo, en Nueva Gales del Sur, donde se reunieron con voluntarios, escolares y agricultores, antes de asistir a una barbacoa comunitaria en la cual el...

Los duques de Sussex visitaron hoy la ciudad de Dubbo, en Nueva Gales del Sur, donde se reunieron con voluntarios, escolares y agricultores, antes de asistir a una barbacoa comunitaria en la cual el príncipe Harry elogió la “cultura de amistad” y agradeció el cálido recibimiento.

La visita de Harry y su esposa Megan Merkle a Dubbo transcurrió este miércoles, segundo día de su gira por Australia, en un ambiente relajado y con gran alegría, ya que sorpresivamente con la pareja real también llegó la lluvia, tras la sequía que ha afectado a la región.

Los duques aterrizaron por la mañana en el aeropuerto de la ciudad y fueron recibidos por políticos locales y escolares, entre ellos un niño de cinco años de edad, llamado Luke Vincent, quien robó cámara cuando saludó al príncipe, pues lo abrazó y le acarició la barba.

Posteriormente, en un hangar cercano, la pareja se reunió con voluntarios del Royal Flying Doctor Service y allí se presentó un nuevo avión para conmemorar los 90 años de la organización, que ofrece servicio de ambulancia aérea en Australia.

Harry y Megan realizaron un recorrido por la ciudad y visitaron la Escuela Pública de Buninyong, además la duquesa demostró sus habilidades culinarias y su generosidad al hacer un pan de plátano con trocitos de chocolate para el té en la granja familiar Woodley, en la pequeña aldea de Wongarbon.

El duque y la duquesa discutieron con la familia la sequía que ha estado afectando a la región, “comprendieron cómo nos hemos visto obligados a vender nuestras existencias, todas nuestras ovejas de cría y cómo el precio de los granos se ha disparado”, relató Scott Woodley.

Más tarde participaron en una barbacoa comunitaria en el Victoria Park y ahí, bajo una fuerte lluvia, Harry pronunció un discurso entusiasta sobre la sequía y su impacto en la salud mental, elogió la cultura de amistad y agradeció a los granjeros australianos las muestras de afecto hacia él y su esposa.

Harry, a quien Megan intentó en vano protegerlo de la lluvia con un paraguas, afirmó que estar en Dubbo le traía recuerdos de 2003 “cuando pasé tiempo trabajando en una pequeña propiedad de 16 mil hectáreas” en Queensland.

Después, los duques se mezclaron con cientos de personas que se concentraron en las inmediaciones para saludarlos a pesar de la lluvia, de acuerdo con reportes del periódico The Sydney Morning Herald.

Después de su estancia en Sydney la víspera, donde sus actividades fueron más formales, para este segundo día de visita en Australia los duques de Sussex vistieron ropa más casual, con jeans y camisa.

Para mañana está previsto que Harry y Megan visiten la ciudad de Melbourne, donde disfrutarán un viaje panorámico en tranvía desde Albert Park hasta la playa South Melbourne.

La pareja real anunció que esperaban a su primer hijo para la próxima primavera el pasado lunes, tras arribar a Sydney, donde comenzaron una visita en Australia, la primera escala de una gira de 16 días que los llevará también a Fiji, Tongo y Nueva Zelanda.