Seguros de agricultura familiar mitigan impacto de desastres naturales

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) analizó la experiencia de Brasil, Chile, México y Uruguay en la creación de seguros para...

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) analizó la experiencia de Brasil, Chile, México y Uruguay en la creación de seguros para la agricultura familiar, a fin de mitigar el impacto de los desastres naturales en dicho sector.

El organismo internacional señaló que los pequeños productores son un sector fundamental para la agricultura y la alimentación de América Latina y el Caribe, pero viven en constante riesgo de desastres.

“Una sequía severa, un huracán o una inundación pueden diezmar por completo su producción y afectar severamente la seguridad alimentaria de sus familias y de sus comunidades”, manifestó  la oficial de Gestión de Riesgo de Desastres de la FAO, Anna Ricoy.

Señaló que la FAO aborda a fondo y por primera vez, a través de un estudio, el cómo proteger al segmento de los pequeños productores y productoras.

De acuerdo con la publicación de los resultados presentados en Lima, Perú, el rol que juega el Estado es clave en todos los países donde existe cobertura para este segmento.

La participación articulada y armónica de los tres actores principales (agricultores, industria del seguro y Estado) genera mejores condiciones para diseñar una buena oferta de productos y garantizar su demanda, apuntó en un comunicado.

“Con este tipo de seguros se pueden cosechar múltiples beneficios, ya que no sólo se protege a un segmento productor vulnerable, sino que se aumentan la resiliencia y sostenibilidad del sistema agroalimentario en su conjunto”, explicó Ricoy.

Los casos analizados incluyeron desde los fondos de emergencia articulados con seguros -en los casos de Brasil y Uruguay- y hasta seguros catastróficos diseñados por el Estado, como es el caso de México, y aquellos instrumentos con subsidio para el segmento más pobre de la agricultura familiar, como en Chile.

La publicación reveló que Brasil brinda subsidios a las primas de los seguros ofrecidos por empresas aseguradoras y el Estado proporciona directamente productos de aseguramiento a los agricultores más vulnerables a través de su programa PROAGRO.

En México se ha logrado la participación de los agricultores organizados en los denominados fondos de aseguramiento, que la ley reconoce para operar como aseguradoras.

“La implementación de sistemas de seguros agrícolas destinados a proteger la agricultura familiar es un desafío y una oportunidad para promover la resiliencia de la agricultura familiar, en el marco de una estrategia integral de gestión de riesgos de desastres”, concluyó Ricoy.