Aplican programa para fortalecer tejido social de zona marginada en NL

La Secretaria de Seguridad Pública de Nuevo León lanzó el programa denominado 90/30 para fortalecer el tejido social en el polígono Campana–Altamira, una zona altamente marginada en esta ciudad...

La Secretaria de Seguridad Pública de Nuevo León lanzó el programa denominado 90/30 para fortalecer el tejido social en el polígono Campana–Altamira, una zona altamente marginada en esta ciudad.

Ervey Cuéllar Adame, subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana, informó que en 90 días las dependencias involucradas llevarán a cabo 30 acciones estratégicas en beneficio de más de 800 familias que habitan en esta zona.

Señaló que estas 30 acciones son derivadas de una serie de marchas exploratorias y diagnósticos participativos, donde participaron activamente los vecinos y estas acciones fueron peticiones de la misma comunidad.

"En este programa 90/30 se desplegarán actividades de los ámbitos de educación, salud, desarrollo social, asistencia, economía, deportes y cultura", indicó.

Refirió que “también, se suman el municipio de Monterrey, la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, y las empresas Cemex y Comex".

Por su parte, María de los Ángeles Errisúriz, secretaria de Educación, señaló que el propósito de este programa es generar un entorno más seguro y pacífico que genere desarrollo, bienestar y felicidad entre la población.

En el arranque se tuvo como primera labor la activación física a cargo del Instituto del Deporte, en la que participaron más de 600 jóvenes.

La ceremonia del lanzamiento de este esquema se celebró en el auditorio del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial (Cbtis) 99, en la colonia Laderas del Mirador.

Las autoridades estatales señalaron que este programa es en seguimiento del proyecto "El Ave de los Sueños", que trata de un macro mural de 25 mil metros cuadrados en donde se aprecia un paisajismo transformador con líneas multicolor.

Refirieron que 22 artistas y más de 300 voluntarios pintaron cientos de casas con la figura de un ave con sus alas abiertas, símbolo que los habitantes de la Campana-Altamira han adoptado con orgullo como su representante.