El filme “Museo”, del galardonado director mexicano, Alonso Ruizpalacios (“Güeros”, 2014), narra el llamado “robo del siglo en México” cuando dos estudiantes universitarios extrajeron más de 100 piezas del Museo Nacional de Antropología e Historia.

“Es una réplica de la original” leen los créditos de entrada del filme que se presenta este día en la Muestra Internacional de Cine de Londres (London Film Festival) con localidades agotadas.

Con la actuación estelar de Gael García Bernal (Juan) el filme explora el motivo por el cual dos estudiantes universitarios robaron el tesoro nacional -que incluía la invaluable máscara de jade del emperador Pakal- en la madrugada de la Navidad de 1985 -un atraco que acaparó las noticias nacionales.

La cinta -que se ubica en la categoría de “Thriller” en el programa del festival- arranca desde el primer minuto la sonrisa del espectador, por la genialidad del guión de Manuel Alcalá y Ruizpalacios, así como la atinada actuación de García Bernal.

En la vida real Carlos Perches y Ramón Sardina asaltaron el museo ubicado en la principal avenida de la capital mexicana, Paseo de la Reforma, el 25 de diciembre de 1985. Las piezas fueron recuperadas en 1989. Perches se fue a la cárcel durante una década y Sardina se encuentra prófugo 33 años después.

En la cinta de ficción narrada magistralmente por el actor de “Güeros” (2014) Leonardo Ortizgris (Benjamín Wilson) se explora hasta el final los motivos detrás del robo, un misterio aún por resolver.

"Museo" que será estrenada en México el 26 de octubre, lleva a los protagonistas Juan y su cómplice Benjamín a un viaje a Palenque y Acapulco, en una cinta que ya ganó el Oso de Plata al mejor guión del festival de cine de Berlín, la Berlinale.

La película transporta al espectador al México de 1985, al interior de una familia de clase media de Ciudad Satélite, a la madrugada del atraco y a la ineptitud de las autoridades para resolver el atraco, en una historia surreal y divertida.

El cineasta explora los límites del popular género de robo en una trama impredecible - a pesar de que sabemos la historia original- y es contada por Ruizpalacios con júbilo y buen sentido del humor.