En 2016, la Ciudad de México, Nuevo León, Tamaulipas y Veracruz fueron los estados que más aportaron de los impuestos tributarios, con 69.9 por ciento del total, pero solo recibieron 24.7 por ciento de las participaciones y 16 por ciento de las aportaciones.

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) señaló que, en cambio, 16 entidades federativas, que representan la mitad de los estados, en conjunto sólo aportaron 5.3 por ciento del total nacional de impuestos tributarios, pero recibieron 28.4 por ciento de las participaciones y 39.2 por ciento de las aportaciones.

Esto significa que hay una redistribución de recursos entre lo que aporta cada entidad federativa y recibe por transferencias federales, añadió el análisis “Redistribución de impuestos en las entidades federativas”, realizada por el investigador sobre cuentas subnacionales del CIEP, Kristobal Miguel Meléndez Aguilar.

Así, la recaudación de impuestos tributarios (ISR, IVA, IEPS, comercio exterior, ISAN y otros) en los estados tiene un efecto redistributivo porque el nivel que aporta cada entidad federativa no coincide necesariamente con los recursos que la federación distribuye por participaciones y aportaciones.

El CIEP refirió que 80.8 por ciento de los ingresos de los estados son por transferencias federales, lo que implica una fuerte dependencia de estos recursos, y consideró que para disminuir dicha dependencia, lo ideal es incrementar los ingresos locales.

Sin embargo, Colima, Baja California Sur, Sonora, Quintana Roo, Coahuila, Hidalgo, Zacatecas, Durango, Oaxaca y Michoacán obtuvieron más recursos por financiamiento que de impuestos, derechos, productos o aprovechamientos locales en 2016.