Abona a la ecología, la destrucción de armas de fuego

La destrucción de armas de fuego, además de abonar a la seguridad pública, permite ayudar al medio ambiente luego de que algunos materiales como el metal se reutilizan en la industria militar.El...

La destrucción de armas de fuego, además de abonar a la seguridad pública, permite ayudar al medio ambiente luego de que algunos materiales como el metal se reutilizan en la industria militar.

El general Adelfo Castillo López, comandante de la Octava Zona Militar, junto a autoridades castrenses, estatales y municipales de Tamaulipas, Nuevo León y San Luis Potosí, resaltó que de acuerdo con el artículo 88 de la Ley Federal de Armas de Fuego, se realizó en esta ciudad fronteriza la destrucción de más de tres mil armas.

Señaló que las armas destruidas en Reynosa fueron aseguradas por autoridades ministeriales y judiciales en los estados mencionados, acciones realizadas con el apoyo de personal de la Onceava Región Militar.

Precisó que la destrucción de armas lleva un procedimiento que implica varios módulos, entre ellos el de inspección, en donde personal de la Onceava Región Militar cotejó los datos del arma con los asentados en la relación que se tienen, que incluye aspectos como el tipo de arma, matrícula y modelo, entre otros aspectos que se verifican.

Añadió que posteriormente pasa al módulo de verificación de fotografía, en donde previo al corte del arma se le hacen tres tomas fotográficas, una de cada costado y una más donde se vea la matrícula, para que quede evidencia que fue destruida.

Después pasa al módulo de corte, donde se llevan a cabo actividades para inhabilitar el arma, de tal manera que no pueda ser utilizada por ninguna persona, ya que se le realizan cortes transversales en el cañón y con ningún trabajo se puede volver a utilizar dicha arma.

Resaltó que para la destrucción de armas, se utiliza una herramienta de corte que es un disco abrasivo para corte de metal, por lo que las armas constituidas con acero son inhabilitadas totalmente.

“Se organizaron cinco líneas para darle celeridad al trabajo, se dota al personal con equipo necesario para proteger su seguridad como son guantes y caretas entre otros, para evitar accidentes”, dijo.

Castillo López añadió que posteriormente se toma una fotografía más, ya verificando que el arma ha sido seccionada en tres partes y esa foto se integra a un álbum para que quede como evidencia y se anexa al acta correspondiente.

Luego pasa al módulo de desorganización, ahí hay personal que va a desorganizar de manera el arma, ya que se realiza la separación del plástico, madera y metal.

“La madera y el plástico se incineran y el metal se separa y se concentra en los almacenes de guerra para que a su vez los concentren posteriormente a la industria militar, donde van a ser fundidos y reaprovechados en su momento”, puntualizó.