Las mujeres ya nos ganamos la silla y el lugar, pero todavía no el poder, y por ello debemos seguir trabajando, para garantizar la auténtica paridad, eliminar la simulación y transformar el horizonte del país, coincidieron legisladoras de todos los partidos.

Durante la sesión solemne en el Senado para conmemorar el 65 Aniversario del Reconocimiento del Derecho al Voto de las Mujeres, senadoras de todos los institutos políticos coincidieron en que no obstante los avances, todavía hay batallas por pelear para garantizar total equidad.

Bajo la presidencia de la senadora Mónica Fernández Balboa, quien dio la bienvenida a las invitadas especiales, entre ellas la excandidata presidencial Margarita Zavala, quien venía al frente de un grupo de alumnos de una preparatoria privada, la sesión solemne arrancó alrededor de las 11:00 horas.

La primera en tomar la palabra fue la senadora Martha Lucía Micher Camarena, quien recordó la lucha feminista iniciada desde finales del Siglo XIX y principios del XX hasta lograr el derecho al voto.

Mucho se ha logrado desde entonces, incluyendo la paridad en el Congreso, pero aún falta lograr una auténtica igualdad en todos los niveles del gobierno e incluso en los organismos autónomos, si bien no podemos dejar de soñar y luchar para que ninguna mujer o niña sea discriminada, advirtió.

El senador sin partido, Emilio Álvarez Icaza fue el primero en intervenir, quien destacó que todos los días se transforma el horizonte del país gracias a las mujeres que han luchado múltiples batallas para ganar espacio por espacio.

La senadora Sasil De León Villard, de Encuentro Social, sostuvo que las injusticias siguen vivas, pues está pendiente el salario igual a trabajo igual y los derechos de salud y educación, además de la posibilidad de ocupar gubernaturas, dirigencias de partidos y espacios legislativos. No se trata de graciosas concesiones, sino de lo justo, simplemente.

A su vez, María Leonor Noyola Cortés, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), recalcó que mientras persista la desigualdad no puede haber democracia; en tanto, Alejandra Lagunes, del Partido Verde, recordó que si bien el voto se concedió en 1953, fue hasta 1964 cuando hubo dos senadoras y desde 1970 sólo ha habido siete candidatas a presidentas o gobernadoras.

Mencionó entre ellas a algunas de las presentes como Beatriz Paredes, Josefina Vázquez Mota, Margarita Zavala y Patricia Mercado, a quienes “nadie les ha regalado nada”. Esta participación arrancó una ovación en el auditorio, mayoritariamente femenino.

Al respecto, el senador Joel Padilla Peña, del Partido del Trabajo (PT), tras pedir un aplauso para las mujeres que han luchado por la equidad, reconoció a las que han demostrado que “el techo de cristal puede romperse”.

Debemos dejar, dijo, los roles de género, asumir que la palabra de la mujer cuenta y dejar de una vez atrás la discriminación sistémica, al tiempo de luchar contra las conductas inconscientes de los hombres que perpetúan la desigualdad.

En su oportunidad, Patricia Mercado Castro, excandidata presidencial y actual senadora de Movimiento Ciudadano, aseveró que “las mujeres queremos el poder”, más allá de la igualdad que ya se ha logrado en el Congreso y que refleja a la sociedad igualitaria que tiene México.

Es necesario que la educación cambie, para superar un esquema en que las mujeres somos trabajadoras sociales y los hombres abogados; las mujeres enfermeras y los hombres médicos.

En su momento, Silvana Beltrones, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), afirmó que se debe de trabajar para evitar las simulaciones y garantizar la igualdad en los derechos laborales. Debemos “acabar con la misoginia que asfixia”, reclamó.

En su oportunidad Nadia Navarro, del Partido Acción Nacional (PAN), aclaró que el voto femenino no es una mera concesión, sino un derecho, como son los de ocupar candidaturas y cargos públicos en igualdad de condiciones.

Para cerrar la sesión solemne, la senadora Blanca Estela Piña Gudiño, de Morena, advirtió no se deben seguir usando los argumentos de las diferencias de género para justificar las injusticias, ni mantener una visión patriarcal.

Antes de dar por concluida la sesión solemne, la senadora Mónica Fernández Balboa, enfatizó que la lucha por un México igualitario requiere de la acción decidida de todas las mujeres, desde la trinchera que cada una elija en libertad.