El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) calificó como positivo que se mantuviera un acuerdo comercial trilateral en Norteamérica, pues de manera bilateral México habría estado más vulnerable a decisiones no favorables de Estados Unidos.

Estimó que el ahora llamado Acuerdo México, Estados Unidos y Canadá (AMEC o USMCA, por sus siglas en inglés) dista de lo que en su momento se negoció en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pues éste comprometía una región de libre comercio, entendiéndose como tal la ausencia de aranceles.

El órgano de apoyo técnico de la Cámara de Diputados, apuntó que los cambios en las reglas de origen y contenido nacional, sobre todo en la industria automotriz, podrían beneficiar más a la producción de Estados Unidos y Canadá a corto plazo, sobre todo por ajustes parciales en materia salarial.

Señaló que esta industria habrá de reflexionar los alcances y afectaciones que podrían tener y su influencia en la producción, inversión y en los grados de integración productiva, en consecuencia, respecto de la competitividad de sus productos.

Ello, implica una reflexión amplia acerca de los efectos que podrían tener los nuevos valores de contenido regional y de origen por rama de actividad y por sector productivo, comentó en un análisis.

De igual modo, mencionó el CEFP, permanecen gravadas las exportaciones al acero y aluminio que inciden en la fabricación del sector automotriz y otros, no quedando claro si serán eliminados y en qué plazo.

Sobre el capítulo sobre política macroeconómica y tipos de cambio del nuevo AMEC, estimó que se tendría que precisar si éste podría afectar la plena soberanía en el manejo de la política monetaria nacional.

Esto, dado que en caso de algún evento fuertemente volátil e incierto, hasta ahora se tiene asegurada la intervención del Banco de México (Banxico) con autonomía para regular la política monetaria y de la Comisión de Cambios en cuanto a política cambiaria.

A pesar de los esfuerzos por mantener el Acuerdo trilateral y que sea firmado hacia finales de noviembre próximo, aún falta la ratificación de los Congresos de los países participantes, precisó el órgano.