Claman por médica y enfermera que podrían ser ejecutadas en horas

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) clamó hoy por la liberación de una médica y de una enfermera secuestradas en Nigeria y que podrían ser ejecutadas en las próximas horas por el grupo...

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) clamó hoy por la liberación de una médica y de una enfermera secuestradas en Nigeria y que podrían ser ejecutadas en las próximas horas por el grupo Estado Islámico (EI) en África.

En un comunicado, el CICR hizo un llamado urgente al gobierno nigeriano, a las comunidades y las personas que tienen influencia para lograr la liberación de dos trabajadoras de la salud que fueron secuestradas en el noreste de Nigeria en marzo pasado.

“La situación es crítica: faltan menos de 24 horas para que se cumpla un plazo que podría resultar en su ejecución”, subrayó la Cruz Roja Internacional en su declaración publicada este domingo en su página en Internet.

A los captores de las mujeres secuestradas, el grupo ISWAP (Estado Islámico en la provincia de África Occidental): "les pedimos clemencia. Los instamos a no matar a otra trabajadora de la salud inocente que no estaba haciendo nada más que ayudar a la comunidad en el nordeste de Nigeria", anotó.

Hauwa Mohammed Liman trabajaba en un hospital que recibe apoyo del CICR, cuando fue secuestrada, el 1 de marzo pasado, junto con Alice Loksha, una enfermera que trabajaba en un centro de salud que recibe apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

"Hauwa y Alice son trabajadoras de la salud que ayudan a las comunidades vulnerables de Rann, una zona muy afectada por la violencia”, indicó Mamadou Sow, jefe de las Actividades Operacionales del CICR en la cuenca de Lago Chad.

Sow recordó que la población del lugar se ha duplicado a raíz del conflicto, y la mayoría de los trabajadores de la salud han huido. “Estas mujeres estaban prestando servicios vitales y esenciales a miles de personas, tanto residentes como desplazadas. Todo lo que querían hacer era ayudar”, acotó.

El organismo recordó que Saifura Hussaini Ahmed Khorsa, una tercera trabajadora de la salud secuestrada junto con Hauwa y Alicersa, quien era empleada del CICR fue ejecutada por su captores en septiembre.

“El CICR pide a quienes tienen influencia en este caso que hagan todo lo posible para evitar que se repita un desenlace tan devastador”, destacó.

Agregó que Leah Sharibu, una estudiante de 15 años, fue capturada en su escuela en Dapchi, en febrero pasado y que también está retenida por el mismo grupo armado. “se debe hacer todo lo posible para lograr que sea liberada en forma inmediata y segura”.

"Los exhortamos a que no hagan daño a estas mujeres y las liberen cuanto antes. Se trata de una partera, una enfermera y una estudiante. Al igual que todas las demás personas secuestradas, ellas no participan en los enfrentamientos”, dijo Patricia Danzi, directora de Actividades Operacionales del CICR en África.

“Son hijas, hermanas, una de ellas es madre; son mujeres que tienen un futuro por delante, niños que criar y familias que las esperan”, apuntó el CICR, con sede en Ginebra.