Pueblo Mágico Amealco de Bonfil conjuga riqueza artesanal, cultural y na

La conservación y difusión de las costumbres y tradiciones indígenas, el impulso de la labor artesanal, la riqueza cultural, gastronómica y natural, son algunos de los distintivos de Amealco de...

La conservación y difusión de las costumbres y tradiciones indígenas, el impulso de la labor artesanal, la riqueza cultural, gastronómica y natural, son algunos de los distintivos de Amealco de Bonfil, Querétaro, uno de los 10 Pueblos Mágicos que consiguieron la denominación este año.

En entrevista con Notimex, Rosendo Anaya Aguilar, presidente municipal del destino, dijo que con esta denominación, Amealco pasa un mejor contexto nacional e internacional, que permitirá elevar la calidad de vida de los habitantes del municipio.

"De igual forma a la comunidad indígena y artesanos del municipio, quienes ahora podrán ofertar sus productos diariamente sin tener que salir continuamente a otras ciudades".

Amealco de Bonfil se distingue especialmente por conservar su identidad Otomí y actualmente cuenta con más de 34 comunidades, con entre 25 y 30 mil indígenas, quienes se distribuyen principalmente en Santiago Mexquititlán y San Ildefonso Tultepec.

Además, aquí nacen Donxu y Lele, los dos estilos de la muñeca artesanal de Amealco confeccionada por manos indígenas, y que es oficialmente Patrimonio Cultural del Estado de Querétaro, detalló Anaya Aguilar.

Este juguete indígena es producido por las comunidades que se dedican principalmente al ramo textil y que producen alrededor de 250 mil muñecas por mes.

El presidente municipal recordó que el Pueblo Mágico también alberga el primer Museo de Muñecas Artesanales en el país, que exhibe más de 200 variantes de este producto, y el único hotel temático en el que se revive la época de la Revolución.

"Hay mucha oferta en este destino para quienes lo visitan por uno o varios días, pues se cuenta con una riqueza natural que permite realizar actividades eco turística, además de que se trabajará en el diseño de nuevos productos".

Anaya Aguilar señaló que para lograr el nombramiento de Pueblo Mágico se buscó fortalecer y promocionar los productos mencionados. Fue una labor de casi dos años en los que se invirtieron más de 100 millones de pesos, tan solo para dotar de los elementos necesarios a la cabezada municipal, sin contabilizar los gastos en temas de promoción, infraestructura e impulso de talleres artesanales.