Con el propósito de ser una plataforma de crecimiento y proyección del talento femenino, surgió MIA Co-Growing, un espacio ubicado en el centro de la Ciudad de México al que pueden acudir mujeres para desarrollar y hacer crecer sus proyectos.

La noche del jueves se hizo el lanzamiento oficial del lugar, ubicado en un edificio Art Decó frente al Monumento a la Revolución, encabezado por sus socias fundadoras Ana Cecilia Cárdenas y Marisse Del Olmo Grenier, quienes hasta ahora invirtieron seis millones de pesos en esta iniciativa, con ayuda de accionistas mujeres.

“MIA nace de la idea de generar conexiones entre mujeres; vimos que en México y en Latinoamérica no existe como tal una plataforma para mujeres, existen foros, pláticas, talleres del fin de semana, pero no teníamos lugar fijo donde podernos conectar unas con otras, y eso es clave porque en México tenemos mucho la mentalidad de que entre mujeres no sabemos trabajar juntas”, dijo Cárdenas.

Con el propósito de generar un cambio positivo e impulsar el empoderamiento femenino, en este lugar de trabajo conjunto se llevan a cabo pláticas, talleres, cursos, clases de ejercicio funcional básico, además de que se acercará a las emprendedoras con fondos y expertos para que puedan mejorar sus proyectos, agregó.

“Es específicamente para mujeres por la necesidad de conocernos entre nosotras, porque todos los ejemplos que tenemos desde que éramos chiquitas, pocas veces te ponen a una mujer como una ingeniera o una abogada, lo que buscamos es que nos conozcamos y que nuestras hijas y nuestros hijos puedan tener ejemplos a seguir que sean mujeres”, afirmó.

En este lugar, que se encuentra en un quinto piso y tiene una vista panorámica al Monumento a la Revolución, se tienen mesas de trabajo, oficinas particulares, salas de juntas, cabinas telefónicas, espacio para eventos, cafetería y un área de ludoteca, para que las mamás emprendedoras puedan tener un espacio para sus hijos.

A todo esto se puede acceder con una membresía, que cuesta tres mil 900 pesos al mes; en tanto que la cuota para una oficina de dos personas tiene un costo de ocho mil a 10 mil pesos; además, hay una membresía de eventos, planes por día o renta por 40 horas, que se pueden usar de acuerdo a las necesidades de la contratante a lo largo del año, detalló Del Olmo.

“Tenemos 90 escritorios para trabajar pero como existe rotación en este tipo de espacios, se multiplica por un coeficiente, entonces nuestra capacidad máxima de membresías para trabajar son 150", precisó.

Para aquellas mujeres que no pueden tener acceso a MIA Co-Growing, pero que tienen buenos proyectos e iniciativas, ya se trabaja en desarrollar una plataforma donde puedan participar, porque “nos interesa que sean parte de MIA”.

También se considera la posibilidad de que MIA salga y vaya a las universidades, para acercarse a las jóvenes mexicanas, les brinden información de cómo tener apoyos del gobierno o privados, entre otros.

Por último, las fundadoras del proyecto destacaron que están por obtener la Certificación de Empresa B, es decir, de aquellas compañías que miden su impacto social, ambiental y se comprometen a tomar decisiones, considerando las consecuencias de sus acciones de largo plazo en la comunidad y el medio ambiente.