Los líderes financieros del Grupo de las 20 principales economías (G20) exploraron este viernes formas de proteger a la economía mundial de amenazas, incluida el aumento de las tensiones comerciales, en clara alusión a la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Sin embargo, es poco probable que los gobernadores del banco central y los ministros de finanzas produzcan soluciones claras, lo que dejará a los líderes de sus países abrir un camino hacia la reconciliación en las conversaciones de la cumbre en Argentina el próximo mes.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de China, Xi Jinping, planean reunirse en el marco de la cumbre en Buenos Aires, donde se centrará la atención en si pueden acordar reducir las tensiones comerciales entre las dos mayores economías del mundo.

El asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, indicó que se está hablando para una reunión entre los dos líderes durante la próxima reunión mundial en Buenos Aires, que se realizará el 30 de noviembre y el 1 de diciembre.

La misión de Trump de resolver el elevado déficit comercial de Estados Unidos ha originado que la Casa Blanca aumente los aranceles en casi la mitad de los productos que Estados Unidos importa de China, así como con otras naciones.

Sin embargo, Beijing ha respondido con sus propios aranceles, lo que suscita la preocupación de que el intercambio de aranceles podría dañar la cadena de suministro global.

En una señal de que esas preocupaciones están comenzando a materializarse, señaló el Fondo Monetario Internacional a principios de esta semana tras recortar sus previsiones de crecimiento mundial para 2018 y 2019.

"Si estas tensiones aumentan, la economía global se verá afectada", advirtió el jueves la jefa del FMI, Christine Lagarde.

"Por lo tanto, nuestra fuerte recomendación es reducir las tensiones y trabajar hacia un sistema de comercio mundial que sea más fuerte, justo y adecuado para el crecimiento", señaló la gerente general.

Durante el primer día de conversaciones ayer jueves se discutieron maneras de lidiar con los problemas económicos. Una de sus preocupaciones es la salida de fondos procedentes de las economías emergentes lo que podría llevar a la inestabilidad de los mercados globales.

Los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G20 mantuvieron un encuentro de dos días en Indonesia en medio de la caída de las bolsas en todo el mundo.

La propagación de políticas proteccionistas ha preocupado a los países que dependen de las exportaciones, como Japón.

Trump ha amenazado con imponer aranceles elevados a los automóviles importados, incluidos los de Japón, aunque prometió archivar esos planes mientras los dos países negocian un acuerdo comercial bilateral que podría abrir el mercado agrícola del archipiélago.

"Las políticas internas que utilizan medidas proteccionistas no benefician a ningún país", sostuvo el ministro de Finanzas de Japón, Taro Aso, a sus colegas del G20 en el primer día de la conferencia de dos días.

Otra preocupación importante discutida en la reunión efectuada en el balneario en el resort Nusa Dua de Bali es la vulnerabilidad de los mercados emergentes a la salida de capital provocada por el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos.

Las monedas de países como Argentina, Turquía y Sudáfrica se han depreciado considerablemente en medio de la normalización de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos luego de años de mantener los costos de los préstamos cerca de cero.

La inquietud por las alzas en las tasas provocó una venta masiva global de acciones esta semana que eliminó más de mil 300 puntos del promedio industrial Dow Jones en solo dos días.