Premio Nobel 1997 llama a incentivar la ciencia desde la niñez

El ganador del premio Nobel 1997, William Phillips, consideró que la mejor forma de incentivar la ciencia en los niños es hacerlo a la edad más temprana posible, debido a que entre más pequeños son...

El ganador del premio Nobel 1997, William Phillips, consideró que la mejor forma de incentivar la ciencia en los niños es hacerlo a la edad más temprana posible, debido a que entre más pequeños son curiosos, lo anterior genera la creación y el trabajo científico.

Durante su visita a esta ciudad para participar en el LXI Congreso Nacional de Física, que se lleva a cabo en el Complejo Cultural Universitario (CCU) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) aseguró que si en ese momento se "inyecta" la curiosidad por la ciencia, es algo que producirá rendimientos después.

“El mayor recurso que tiene un país es su juventud, si echamos a perder ese recurso no educándolo como debemos, se desperdicia lo mejor que tiene una nación”, advirtió en rueda de prensa momentos antes de impartir la conferencia Quantum Information en el Auditorio del CCU.

Phillips mencionó que en la actualidad sus experimentos permiten a todos los países industrializados sincronizar sus telecomunicaciones, ya que la actual tecnología funciona a partir de relojes atómicos que se basan en su descubrimiento.

Ejemplificó que el GPS es de gran precisión gracias a esos relojes sofisticados, todo esto gracias a que, en los años 80 del siglo XX, el desafío fue crear el ambiente adecuado para la discusión académica, convencer a sus colegas de que la teoría se equivocaba.

Ello refirió, porque en esos años, en su laboratorio llevó a cabo algunos experimentos sobre el enfriamiento de gases con láser, era uno de los primeros en el mundo al respecto, además que otros grupos habían hecho las cuentas teóricas de cuál debería ser la forma para trabajar y temperaturas que alcanzarían.

“Nosotros estábamos viendo que los resultados que obteníamos en laboratorio eran muy extraños, los átomos fríos no se comportaban como debían de comportarse, según la teoría existente. La gran pregunta en ese momento era saber si había algún problema en los experimentos o en la teoría”, expuso.

El especialista señaló que además no entendían cuál era la pregunta que tenían y resolver, y lo que encontraron experimentalmente es que la temperatura de los átomos era, por mucho, más fría que la que predecía la teoría en ese momento disponible.

“Lo que más satisfacción genera en un científico experimental, es demostrar a un teórico que está equivocado con sus predicciones”, acotó, de ahí que tras convencer a la comunidad internacional de que su teoría estaba equivocada, su descubrimiento abrió un mundo nuevo en la física cuántica.

Por otra parte, el científico estadounidense afirmó en su conferencia Quantum Information que la mecánica cuántica y la ciencia de la información son dos de los más importantes y revolucionarios desarrollos del siglo XX, ambos para los campos de la ciencia y la tecnología.