Brindan apoyo psicológico a población vulnerable de Guadalajara

En lo que va de este año, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Guadalajara ha logrado dar atención psicológica a más de 25 mil personas a través de sus diversos servicios.Para...

En lo que va de este año, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Guadalajara ha logrado dar atención psicológica a más de 25 mil personas a través de sus diversos servicios.

Para ello, el organismo asistencial cuenta con más de 90 psicólogos en los 27 Centros de Desarrollo Comunitario y 14 de Desarrollo Infantil, así como en otras unidades de atención, que ofrecen terapia individual, grupal, de pareja y familiar.

Así como servicios especializados para menores con problemas de aprendizaje, conducta (hiperactividad, depresión, agresividad, baja autoestima, encopresis, enuresis, ansiedad) y/o lenguaje (articulación y lingüísticos) en dos centros ubicados en las colonias La Aurora y 18 de Marzo.

A través de pláticas preventivas en temas de suicidio y adicciones, así como cursos de Escuela para Padres y Madres, y apoyo en intervención de crisis, este organismo brinda, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de problemas psicológicos que impidan el desarrollo sano de la familia o los individuos.

En un comunicado, Flor González Andrade, del área de Psicología de DIF Guadalajara, destacó que los factores son diversos, por ejemplo, los menores son remitidos al servicio de psicología por problemas de conducta en los centros educativos.

Por otro lado, dijo, las personas víctimas de violencia (regularmente enviadas al sistema DIF por otras instituciones), son derivadas por que han sido víctimas de violencia intrafamiliar o de robos o asesinatos de algún familiar.

Los psicólogos del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) están en constante capacitación durante todo el año con temas para el ejercicio del día a día y los precios de las consultas fluctúan entre los 30 y 60 pesos.

Para tener un buen estado de salud mental, se recomienda a la población conocer y reconocer emociones, para que se pueda determinar en qué momento no es una emoción que genere bienestar.

Mantener buenos hábitos de sueño; alimentarse sanamente; mantener relaciones interpersonales sanas y acudir a terapia psicológica o psiquiátrica en caso de síntomas recurrentes como tristeza, desesperanza, ansiedad e irritabilidad, entre otros.