La Feria del Libro de Frankfurt es de nuevo en su edición 2018 un gran evento cultural con la espera de 300 mil visitantes, 10 mil periodistas y bloggeros acreditados, cuatro mil eventos y siete mil 300 expositores de 102 países.

En el primer día de la Feria, quedó patente que los temas centrales de la Feria son actuales, a pesar de que uno de ellos es el aniversario 70 de la Declaración de Derechos del Hombre en el mundo. Los organizadores señalaron que los Derechos del Hombre enfrentan severos retos en muchas regiones, por ejemplo la migración y los refugiados.

El populismo en el mundo, las formas de reaccionar correctamente a los mensajes de odio en la red y las editoriales de extrema derecha sobresalen en el evento.

El otro tema es la supervivencia del libro como medio impreso y el cambio digital que enfrenta con el libro electrónico, a lo que se añade la competencia procedente de las redes sociales y de la industria del videojuego en tabletas y teléfonos inteligentes.

La industria del libro en Alemania tuvo el año pasado un volúmen de negocios de más de nueve mil 100 millones de euros. Eso significa un retroceso de 1,0 por ciento en lo que va del milenio en comparación con las cifras al término del siglo XX.

Otra cifra que lo constata es en número de nuevos títulos que salieron al mercado librero en 2017 y que fueron 82 mil 636, mientras que hace 10 años fueron 95 mil.

En esos números no está contenida la venta de libros electrónicos, pero ésta solo abarca el 4.6 por ciento del mercado librero alemán, que es uno de los mas fuertes del mundo. Sin embargo, ya sea libros impresos o electrónicos, el alemán promedio ocupa menos tiempo en leer que en el pasado, de acuerdo con los estudios de mercado.

Casi 32 por ciento de los libreros que se leen al año en Alemania son novelas, lectura de entretenimiento y narraciones. Las novelas están consideradas como la columna que sostiene al mercado librero alemán.

En segundo lugar, el tema mas favorecido son las novelas policíacas, y con mucha distancia se encuentran abajo los comics, los libros humorísticos, de ciencia ficción y fantasía, así como los que se compran para regalar.

El contenido político de la Feria del Libro en Frankfurt siempre ha estado presente. En esta oacasión es el populismo en Alemania y en otros países, que va ganando terreno. Las quejas de que falta libertad de expresión proceden de las dos editoriales de extrema derecha que se presentan en el evento.

Están situadas en un punto aislado de la Feria. Ello se debe a que en la edición 2017, el político del partido alemán populista de extrema derecha, AfD (Alternativa para Alemania), Biorn Höcke, hizo declaraciones de contenido neonazi en el pabellón de los editoriales de derecha radical que se produjeron tumultos a puñetazos.

El director de la Feria, Jürgen Boos, dijo que esas editoriales tienen el espacio limitado y ubicado de tal forma en la edición 2018 que las fuerzas de seguridad puedan intervenir en caso de que se escenifique de nuevo un pleito violento para detenerlo a tiempo.

Las editoriales y autores de extrema derecha critican en estos días a voz en cuello a la feria y la acusan de que no hay en ella libertad de opinión que promete. En ese Pabellón hay en esta ocasión solo dos editoriales: "Libertad Joven“ y "Manuscrito".

Paradojicamente, el autor más corrosivo contra la presencia de musulmanes en Alemania, Thilo Sarrazin, ocupa un lugar prominente. Su más reciente libro "Toma de Control Histil" habla de que el islamismo está haciéndose del control de Alemania.

El caso de ese político y escritor es único porque puede gozar de privilegios como en la Feria de Frankfurt porque sigue siendo miembro del Partido Socialdemócrata (SPD), uno de los tres que gobierna Alemania en coalición.

Ese partido no ha encontrado el valor de retirarle la credencial que lo acredita como miembro suyo, a pesar de que se distancía expresamente de sus tesis.