Especialistas analizan papel de la prensa en movimiento de 1968

Periodistas y expertos disertaron en la Casa del Tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) aspectos de la prensa mexicana en el movimiento estudiantil de 1968, entre ellos, la...

Periodistas y expertos disertaron en la Casa del Tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) aspectos de la prensa mexicana en el movimiento estudiantil de 1968, entre ellos, la dignificación de la labor periodística y cómo confluyeron la cultura y la política.

En el marco de las Jornadas académicas y culturales Habitar el 68, convocadas por la Coordinación General de Difusión de esa casa de estudios, el escritor Humberto Musacchio señaló que a pesar del mal comportamiento de la prensa ante los sucesos del 2 de octubre de 1968, también se sembró la voluntad de dignificar esa labor desde la cultura.

Recordó que el Diario de México dejó de publicarse por un descuido en el que salieron cambiados los pies de dos fotografías, una del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz y otra un par de chimpancés, además de que se impidió la publicación de la revista Política, que denunció diversos abusos.

En ese sentido, la indignación de los periodistas éticos empezaría a forjar una nueva conciencia en el periodismo nacional, en medio del cual sobrevivientes de Tlatelolco se empeñaron en dignificar el oficio, refirió Musacchio.

Raúl Trejo Delarbre, colaborador en diferentes periódicos nacionales, señaló que la sociedad del 68 vio truncada la posibilidad de desarrollar un proyecto democrático que, encarrilado en la libertad, coleccionaba momentos lúdicos de creación y gozo, y ofrecía la posibilidad de vincular al país con los cambios del mundo.

La desazón ante la desigualdad social, subrayó, la irritación contra la rigidez del sistema político y el rechazo al autoritarismo que se expresó en las calles, entre julio y septiembre de aquel año, fueron precedidos por la expresión de las mismas emociones y convicciones en salas de teatro y cinematográficas, en galerías, en libros de moda y, en ocasiones, en los medios de comunicación.

Héctor Orestes, escritor, editor, diplomático y gestor cultural, en su participación en la mesa denominada "La prensa cultural y el 68. Suplementos culturales", señaló al 68 como el momento en el que confluyeron la cultura y la política, con gran apertura a las nuevas manifestaciones artísticas y a la simbiosis de la vanguardia con espíritu revolucionario, mismo que nunca se ha vuelto a repetir.

Recordó que el suplemento La Cultura de México, que empezó a circular en 1962,  sin grandes recursos por no recibir publicidad abrió las ventanas al mundo socio-cultural hacia temas específicos como la lucha anticolonialista o antirracista.